21

La deficiente política industrial de Trump

CAMBRIDGE – Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos, todavía no asume el mando, pero desde su sorpresiva victoria de noviembre su deficiente estilo de política industrial ha estado a la vista de todos.

Apenas pasaron unas semanas y Trump ya había reclamado una victoria. Mediante una mezcla de incentivos e intimidaciones logró que la empresa de calefacción y refrigeración Carrier mantuviera algunas de sus operaciones en Indiana, “salvando” cerca de 1000 empleos estadounidenses. Visitó tras ello la planta de Carrier, y desde allí advirtió a otras firmas estadounidenses que les impondría fuertes gravámenes si trasladan sus plantas al exterior para reimportar sus productos desde ellas.

Su cuenta de Twitter ha abundado en comentarios del mismo tipo. Se ha puesto la medalla por la decisión de Ford de mantener en Kentucky una planta del modelo Lincoln, en lugar de abrirla en México. Ha amenazado a General Motors con aplicar aranceles de importación si sigue importando Chevrolet Cruzes desde México en vez de fabricarlos en Estados Unidos.

También ha atacado a empresas contratistas de defensa por sus sobrecostes, reprendiendo a los gigantes aeroespaciales Boeing y Lockheed Martin en diversas ocasiones por producir aviones demasiado caros.