coal factory Nicholas Kamm/AFP/Getty Images

Se debe dejar de asegurar el desastre climático

RIPTON, VERMONT – El mes pasado, el Reino Unido disfruto por primera vez después del inicio de la Revolución Industrial de su primer día completo sin necesidad de usar energía de carbón. Esa es una noticia notable – y una señal del porvenir, a medida que el país que inició el romance de siglos de duración que tiene la humanidad con la quema de rocas negras está ahora avanzando y alejándose de ese camino.

De la misma forma que el fax dio paso al correo electrónico y el aceite de ballena dio paso al querosén, el carbón está cediendo el paso a formas más limpias de energía. Y, esa sustitución ocurrirá más rápido – quizás lo suficientemente rápido como para permitirnos, por lo menos, retrasar el ritmo del cambio climático – esto ocurrirá siempre y cuando la enorme y poderosa industria de los seguros ponga de su parte los esfuerzos necesarios.

Al prestar servicios de suscripción dirigidos al desarrollo de nuestra sociedad industrial y del carbón que brinda energía a la misma, la industria de los seguros fue uno de los factores decisivos, pero a menudo no tomados en cuenta, de la Revolución Industrial. “Esto sólo ha sido posible gracias a las compañías aseguradoras”, dijo Henry Ford, mirando el horizonte de la ciudad de Nueva York: “Sin seguros, no habría rascacielos. Ningún inversionista financiaría edificios que a causa de una colilla de cigarrillo podrían quemarse hasta quedar reducidos a solo cenizas en el suelo”.

We hope you're enjoying Project Syndicate.

To continue reading and receive unfettered access to all content, subscribe now.

Subscribe

or

Unlock additional commentaries for FREE by registering.

Register

https://prosyn.org/QgKMpIOes