4

El secreto del éxito de Dubái

DUBAI – A medida que los gobiernos de todo el Medio Oriente intentan liberarse poco a poco de su dependencia de los recursos naturales y construir economías diversificadas y con capacidad de resiliencia, deberían aprender algunas lecciones de Dubái. Este emirato tiene una historia destacable.

En menos de una generación, Dubái se ha transformado en un importante centro de alto nivel para la inversión, el comercio y la cultura. A pesar de que la crisis financiera mundial del año 2008 golpeó fuertemente a esta Ciudad-Estado (debido a su exposición a activos inmobiliarios con precios inflados), se recuperó rápidamente, según se puede evidenciar por sus postulaciones para ser la sede de eventos, tales como la Expo Mundial 2020.

La forma como Dubái se las arregló no sólo para sobrevivir, sino para prosperar tras la crisis merece un escrutinio más detenido. Por lo tanto, el verano pasado, comencé a investigar el llamado “Modelo de Dubái de crecimiento con capacidad de resiliencia”, así como los desafíos que le esperan al mismo. Como parte de mi investigación, realicé más de 40 entrevistas en profundidad a funcionarios gubernamentales y miembros de las elites empresariales, y di cuerpo a mis conclusiones utilizando fuentes de datos secundarios.

El crecimiento y la capacidad de resiliencia de Dubái son atribuibles a su modelo denominado “modelo ABS”, un modelo que tiene como objetivos la atracción de negocios, la promoción de marcas y el desarrollo liderado por el Estado. Al igual que el sistema antibloqueo de frenos de un automóvil, este modelo le impide deslizarse y patinar sin control en situaciones peligrosas, la estrategia de tres puntas afiladas de Dubái mantiene a su programa de desarrollo en marcha, incluso durante las crisis económicas.