tractor Yuri Smityuk/TASS/Getty Images

El ascenso de las megaalimentarias

BERLÍN – Hace tiempo que el sector agroindustrial es blanco de críticas por sus prácticas que contribuyen al cambio climático, la destrucción del medioambiente y la pobreza rural. Y sin embargo, no ha hecho casi nada para mejorar la calidad y la sostenibilidad o promover la justicia social.

No es sorprendente. En todo el mundo hay más de 570 millones de agricultores y siete mil millones de consumidores, pero la cadena de valor mundial de la agroindustria, desde el campo hasta el mostrador de la tienda, está bajo control de un puñado de empresas, que con sus grandes ganancias e inmenso poder político, no tienen interés en que cambie el statu quo.

Además, la concentración del mercado en el sector agrícola es cada vez mayor, debido a un aumento de la demanda de materias primas agrícolas para la producción de alimentos, forrajes y energía. El crecimiento de las clases medias en los países en desarrollo modificó hábitos de consumo y nutrición, lo que estimuló la demanda global de alimentos procesados y desató una lucha por el poder de mercado entre las corporaciones multinacionales agrícolas, químicas y alimentarias.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/kigyjfZ/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.