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¿Boicotear a Estados Unidos?

MELBOURNE – Hoy está claro el catastrófico resultado de las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos. La indiferencia del presidente Donald Trump ante el riesgo del cambio climático y las medidas que está tomando debido a ella probablemente tendrán consecuencias que empequeñecen la importancia de su orden ejecutiva sobre la inmigración, su nominación de un archiconservador a la Corte Suprema y, si lo lograra, su derogación de la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible ("Obamacare").

A excepción del inicio de una guerra nuclear, cuesta pensar en algo que un presidente estadounidense pueda hacer que perjudique a más personas que la orden del mes pasado en que se cancelaban las normas dictadas bajo el ex presidente Barack Obama para congelar la construcción de nuevas plantas energéticas a carbón y cerrar otras antiguas. La orden de Trump iba en línea con su promesa de rescindir los estándares más estrictos de uso eficiente de combustible para automóviles y camiones, y con su anuncio de que se propone reducir el gasto en estudios climáticos.

Si bien Trump no anunció la retirada de Estados Unidos del acuerdo climático de París, es probable que sus acciones sean incompatibles con el compromiso del gobierno de Estados Unidos de reducir para 2025 las emisiones de gases de efecto invernadero a un nivel un 26% por debajo de los niveles de 2005. El acuerdo de París es nuestra última oportunidad real de mantener el calentamiento global a menos de 2ºC por sobre los niveles preindustriales. Incluso estos 2ºC son demasiado para los habitantes de los estados insulares de poca altura. Muchos de ellos abogaban por un límite de 1,5ºC, sin el cual algunos territorios desaparecerán bajo el océano.

Los científicos están de acuerdo en que un aumento de la temperatura global superior a 2ºC arriesga generar bucles de retroalimentación que causen un calentamiento mucho mayor y volver inhabitables grandes partes del planeta. Por ejemplo, un mayor calentamiento liberaría grandes cantidades de metano (un gas de efecto invernadero más potente que el dióxido de carbono) del permafrost siberiano en derretimiento, produciendo más calentamiento, más descongelamiento y más metano en la atmósfera. De manera similar, el calentamiento causa la pérdida del hielo ártico, lo que significa que un nivel menor del calor solar se refleja de vuelta, en lugar de ser absorbido por el océano.