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La financiación de la seguridad climática

NUEVA YORK – El objeto del sistema financiero mundial es el de asignar los ahorros del mundo a sus utilizaciones más productivas. Cuando el sistema funciona adecuadamente, se canalizan dichos ahorros en inversiones que aumentan el nivel de vida; cuando no funciona bien, como en los últimos años, se canalizan los ahorros en burbujas inmobiliarias y proyectos medioambientalmente perjudiciales, incluidos los que exacerban el cambio climático inducido por el hombre.

El año 2015 será un punto de inflexión en el empeño de crear un sistema financiero mundial que contribuya a la seguridad climática en lugar de a la ruina climática. En julio, los gobiernos del mundo se reunirán en Addis Abeba a fin de acordar un nuevo marco para la financiación mundial.

El objetivo de la reunión será el de facilitar un sistema financiero que apoye el desarrollo sostenible, lo que quiere decir un crecimiento económico que no sea socialmente excluyente y sí medioambientalmente racional. Cinco meses después, los gobiernos del mundo firmarán en París un nuevo acuerdo mundial para luchar contra el cambio climático inducido por el hombre y canalizar fondos en la energía inocua para el clima, partiendo de los avances logrados este mes en las negociaciones celebradas en Lima (Perú). También allí la financiación cobrará gran importancia.

Los principios básicos están claros. La seguridad climática requiere que todos los países substituyan sus sistemas energéticos basados en el carbón, el petróleo y el gas por otros eólicos, solares, geotérmicos y de otra índole que entrañen escasas emisiones de carbono. También debemos probar la viabilidad de la captura y el secuestro del carbono en gran escala, que podría permitir la utilización inocua y a largo plazo de al menos algunos combustibles fósiles. En cambio, el sistema financiero mundial ha seguido aportando centenares de miles de millones de dólares al año a la exploración y el desarrollo de nuevas reservas de combustibles fósiles, al tiempo que destina muy poco a la captura y el secuestro del carbono.