vaccination Mohammed Huwais/AFP/Getty Images

Nuevos caminos para el liderazgo en desarrollo internacional

SEATTLE – La Ayuda oficial al desarrollo (AOD) facilita el salvar vidas, construir sociedades más estables y seguras, y proyectar poder blando alrededor del mundo. Ese es un punto que mi jefe, Bill Gates, recientemente puso en claro cuando dio un discurso a los principales militares e intelectuales en el ámbito de seguridad en el Royal United Services Institute en Londres.

Se había pedido a Bill responder a cualquier persona en el Reino Unido quien se sintiese “desmoralizada” por el hecho de que Gran Bretaña es uno de los pocos países que cumplen con el compromiso encomendado por las Naciones Unidas de dedicar el 0,7% de su ingreso nacional bruto en ayuda al desarrollo. Pero, destacar el impacto de la AOD británica fue sólo parte de la respuesta; Bill también hizo hincapié en el hecho de que muchos otros países también están cumpliendo con sus compromisos de ayuda.

En Europa, Dinamarca, Holanda, Noruega, Luxemburgo y Suecia ya han estado cumpliendo con el umbral establecido por la ONU durante un período de tiempo, y Alemania recientemente se unió a sus filas. Francia no ha alcanzado dicho nivel aún, pero está aumentando su contribución.

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