El verdear de Nueva York

En los próximos días, los Estados Unidos adoptarán una importante decisión que puede cambiar la reputación de este país en el mundo: la de si aprobar o no una subvención de 537 millones de dólares con la que convertir la ciudad de Nueva York en la primera megaurbe medioambientalmente sostenible del siglo XXI.

Los funcionarios del Departamento de Transporte de Estados Unidos deben tener en cuenta que su decisión de financiar el visionario proyecto del alcalde Michael Bloomberg, llamado PlaNYC, determinará la calidad del aire que más de 10 millones de neoyorquinos respiran diariamente y la cantidad de emisiones de dióxido de carbono que la ciudad lanza a la atmósfera.

La ciudad de Nueva York produce ya más emisiones de CO2 que toda Noruega. Más importante aún es que los funcionarios deben ser conscientes de que sus actuaciones determinarán la reacción de los Estados Unidos ante la amenaza mundial de una urbanización sin precedentes y el cambio climático inducido por las emisiones de carbono.

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