A logo of the Media Services and Support Trust Fund ATTILA KISBENEDEK/AFP/Getty Images

Los peligros de la financiación estatal de medios

BUDAPEST – La corporación estatal de medios de Hungría, MTVA, operó el año pasado con un presupuesto de unos 309 millones de dólares, procedente en su mayor parte del erario público. Es decir que MTVA (que maneja canales de televisión, una red de radios y una agencia de noticias) cuenta con un presupuesto diario de 846 000 dólares. Para un país con una población de apenas diez millones de personas, es un gasto enorme en una organización paraestatal.

Podría parecer que la fortaleza financiera de MTVA es una excepción, en una industria azotada por ingresos menguantes y modelos de negocios en crisis. Pero presupuestos públicos tan exagerados como el de MTVA son norma en todo el mundo. De Serbia a Sudáfrica, las redacciones reciben cada vez más dinero de los contribuyentes; lamentablemente, aunque esta ayuda permite poner más programas en el aire, también genera inquietud por el futuro de la industria.

Los gobiernos son desde hace mucho actores importantes de los mercados nacionales de medios, en los que influyen regulando las frecuencias de transmisión y las licencias. Pero en los últimos años también creció su influencia financiera: hoy el Estado es una de las principales fuentes de ingresos de los medios.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles from our archive every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/gMfhaEB/es;

Handpicked to read next

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.