1

Un punto ciego en la seguridad nacional

WASHINGTON, DC – Erin Saltman percibió una tendencia que llamó su atención. Durante meses, la investigadora sénior especializada en contra-extremismo en el Instituto para el Diálogo Estratégico había rastreado de manera obsesiva los perfiles de más de 130 mujeres occidentales que se habían unido al Estado Islámico (ISIS). Saltman y su equipo detectaron que, en lugar de viajar a través de Turquía para llegar al cuartel central del ISIS en Siria, las mujeres se dirigían directamente a Libia. Como los roles de las mujeres dentro del ISIS están relacionados principalmente con la reproducción y la consolidación territorial, Saltman pudo deducir la razón: "El ISIS no sólo estaba buscando combatir a las fuerzas en Libia, sino también construir estado allí", explicó. "Nosotros lo señalamos y lo remarcamos antes de que las fuerzas de seguridad fueran conscientes de ello".

Para Saltman, invertir tiempo y dinero para pensar en las diferencias entre el movimiento de hombres y mujeres en el ISIS no tenía que ver "con la igualdad de género, sino con entender mejor cuestiones de seguridad específicas".

Es una idea radical. Considerar las maneras divergentes en que pueden actuar, pensar o responder los hombres y las mujeres no implica simplemente marcar un casillero políticamente correcto. En verdad, puede ayudarnos a diseñar mejores políticas e identificar amenazas emergentes.

Sin embargo, muchos responsables de las políticas en Estados Unidos y en todo el mundo aparentemente siguen sin poder entender que examinar el comportamiento de las mujeres y los hombres puede mejorar su análisis y las medidas que proponen. New America recientemente realizó una investigación sin precedentes para determinar, después de que tras casi dos décadas de investigación, datos y cabildeo quedó cristalizado el vínculo crucial entre género y seguridad nacional, si las autoridades norteamericanas lo consideran cuando formulan sus políticas y, de ser así, cómo lo hacen. La respuesta concreta es: la mayoría de las veces, no.