Haiti Hector Retamal/AFP/Getty Images

Un cambio de discurso en relación con Haití

PUERTO PRÍNCIPE – La determinación de prioridades en materia de gasto es difícil en cualquier país; pero lo es mucho más en Haití, donde tras años de enfrentamientos políticos, un gobierno recién electo está luchando por hacer crecer la economía y mejorar el bienestar de la población, mientras confronta las consecuencias aún no resueltas del tremendo terremoto de 2010.

Todos los gobiernos tienen limitaciones de fondos; pero el presupuesto anual del gobierno haitiano es apenas dos mil millones de dólares (más otros mil millones aportados por donantes extranjeros). Para poner esa cifra en contexto, señalemos que dos países con poblaciones de tamaño similar, la República Checa y Suecia, tienen un presupuesto anual de 74 000 millones de dólares y 250 000 millones de dólares, respectivamente.

El discurso habitual en relación con Haití suele hacer hincapié en sus grandes necesidades: es “el país más pobre del hemisferio occidental”, con serias falencias de infraestructura y problemas sanitarios que incluyen las tasas de mortalidad infantil, infantojuvenil y materna más altas de la región.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you are agreeing to our Terms and Conditions.

Log in

http://prosyn.org/VH0DbBV/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.