0

Los venezolanos ponen a prueba la democracia

Después de enormes dificultades, incertidumbres y constantes intentos por descarrilar el proceso, los venezolanos votarán el 15 de agosto para decidir si el presidente Hugo Chávez debe renunciar y si se deben celebrar nuevas elecciones presidenciales. Este plebiscito señala la última etapa de la enconada campaña para derrocar a un presidente que ya ha sobrevivido a un golpe, a una huelga general de dos meses y a un intento anterior para obligar a un voto sobre su liderazgo.

El propio Chávez parece haber aceptado tácita, aunque renuentemente, que la votación se lleve a cabo en agosto. ¿Acaso va de salida? No necesariamente. Pase lo que pase, la batalla entre Chávez y la oposición ya ha puesto a prueba -y lo seguirá haciendo-la fuerza de la democracia venezolana.

Se debe llegar pronto a un acuerdo sobre la supervisión independiente del referéndum. La Organización de Estados Americanos y el Carter Center, con sede en Atlanta y que lleva el nombre del ex presidente de los EU Jimmy Carter, han facilitado activamente el proceso. Junto con un grupo de países amigos, la OEA y el Carter Center ayudaron a convencer a Chávez de la inevitabilidad de la votación.

Es de esperar que una cooperación externa similar asegure que la votación de mediados de agosto se lleve a cabo de manera justa para que los resultados reflejen la voluntad de los electores venezolanos. Aunque Chávez ha despotricado contra la interferencia externa en el referéndum, seguramente entiende que su legitimidad debe quedar garantizada a ojos de una atenta prensa extranjera y de otros observadores internacionales.