Bettmann/Getty Images

La cruzada de Trump para que Estados Unidos vuelva a ser blanco

NEW HAVEN – Veamos si pueden adivinar quién es el autor de esta cita: "La Unión Americana siente que es un estado nórdico-germano y de ninguna manera una mescolanza internacional de pueblos. Esto queda demostrado por sus cuotas de inmigración… a escandinavos… luego ingleses y finalmente alemanes se les ha concedido el mayor continente".

Esas palabras fueron escritas por Adolf Hitler en 1928, en un elogio a las leyes de inmigración estadounidenses de ese momento. Sin duda, no deberían invocarse a la ligera las referencias a Hitler. A pesar de todas las cosas desagradables que genera la Casa Blanca del presidente Donald Trump, especialmente su denigración de Haití, El Salvador y los estados africanos como "agujeros de mierda", Estados Unidos sigue estando muy lejos de asemejarse a la Alemania nazi.

Trump es un autoritario irreflexivo y una involución a los viejos días de la supremacía blanca en Estados Unidos, pero muchos más controles institucionales tendrían que fallar antes de que pudiera provocar el fin de la democracia norteamericana. E inclusive con respecto a la política de inmigración, existe una profunda diferencia entre las deportaciones masivas de la administración Trump, por más crueles y estúpidas que sean, y los asesinatos en masa.

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