2

Los estipendios de la ignorancia económica

LONDRES – Los políticos son maestros en el arte de “pasar la pelota”. Todo lo bueno que ocurre es un reflejo de sus talentos y esfuerzos excepcionales; y, todo lo malo es causado por personas o situaciones que les son ajenas.

La economía es un campo clásico para esta estrategia. Tres años después del casi colapso de la economía mundial, la débil recuperación se agotó en la mayoría de los países desarrollados, y la inercia económica de la misma arrastrará al resto. Los expertos vaticinan una recesión de “doble caída”, pero en algunos países la primera caída no finaliza: El PIB griego ha estado cayendo durante tres años.

Cuando les pedimos a los políticos que expliquen estos lamentables resultados, responden al unísono: “Esto no ocurre por culpa nuestra”. La recuperación, canta el estribillo, se ha “descarrilado” por la crisis de la eurozona. Pero esto se dice para marear a la perdiz. La crisis de la eurozona no descarriló la recuperación; esta crisis es el resultado de una falta de recuperación. Es el resultado natural y predecible, y (por muchos) pronosticado de la política deliberada de los principales países europeos para reprimir la demanda agregada.

Dicha política estaba destinada a producir una crisis financiera, debido a que se veía obligada a dejar a los gobiernos y a los bancos con activos disminuidos y deudas de mayor tamaño. A pesar de la austeridad, el pronóstico de déficit estructural de este año en el Reino Unido ha aumentado del 6,5% al ​​8%, por lo que se requieren £22 mil millones adicionales ($34,6 mil millones) en recortes en un año. El primer ministro David Cameron y el canciller George Osborne echan la culpa a la crisis de la eurozona; pero, la verdad es que se debería echar la culpa al analfabetismo económico de Cameron y Osborne.