0

El desfase del BCE

El Banco Central Europeo sigue estando muy desfasado de los principales bancos centrales del mundo industrializado, a pesar de que recientemente se anunció que se emprenderían esfuerzos coordinados para aumentar la liquidez de corto plazo en el sistema bancario. Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido han reducido las tasas de interés recientemente, pero el BCE sigue firme en su decisión de no hacerlo. En efecto, después de la reunión de diciembre de la Junta de Gobierno, el Presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, dijo que algunos miembros estaban a favor de aumentar las tasas.

¿A quién quieren engañar? Todo el mundo sabe que el BCE no puede aumentar las tasas de interés ahora ni en el futuro cercano. En medio de la crisis financiera más grave de los años recientes, el BCE ha recurrido a un bluf poco convincente porque tiene un problema de expectativas inflacionarias.

Los errores de política son los causantes del aprieto en que se encuentra actualmente el BCE. El primer error fue la demora del BCE en endurecer la política monetaria, mucho después de que se había hecho evidente que las tasas de interés se habían mantenido demasiado bajas (al 2%) durante mucho tiempo (desde junio de 2003 hasta diciembre de 2005). Los halcones del BCE, que entendían los peligros que plantean las tasas de interés anormalmente bajas a un banco central cuyo objetivo principal es la estabilidad de los precios, estaban ansiosos por comenzar a aumentar las tasas de interés antes. Pero la dirigencia se mostró muy tímida.

Un ritmo más acelerado de aumentos de las tasas podría haber compensado el lento arranque, pero el BCE de nuevo pecó de exceso de precaución. Por razones que no son claras, Trichet, a diferencia del primer presidente del BCE, Wim Duisenberg, ha querido aumentar las tasas únicamente en 25 puntos de base en cada oportunidad. Muchos miembros de la Junta de Gobierno querían hacerlo más rápidamente porque sabían que tenían un largo camino que recorrer, pero Trichet se negó.