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No es la Economía, ¡Estúpido!

Gerhard Schröder seguirá siendo Canciller alemán, pero su mayoría en el Parlamento se ha reducido extremadamente. Sus Social Demócratas (PSD) obtuvieron 38.5 por ciento de los votos, lo mismo que los Demócratas Cristianos (CDU/CSU) de su rival, Edmund Stoiber. La principal razón de la victoria de Schröder es que sus socios de coalición, los Verdes, se volvieron un poco más fuertes que los Demócratas Libres (PDL), quienes de otra forma hubiesen formado un gobierno de centro derecha con el CDU/CSU.

¿Cara o cruz? Parece que el electorado alemán se rehusó a decidir y en cambio lanzó una moneda al aire. Como resultado, el PSD se debilitó y el CDU/CSU se fortaleció, y ahora nadie sabe con precisión qué es lo que la mayoría de alemanes en verdad quiere. Las mayorías en los parlamentos de otros estados miembros de la Unión Europea (UE), como Gran Bretaña, Francia, Italia y España, están claramente definidas, pero no en Alemania. Esto parece ser un síntoma del estado mental del país: está bloqueado. El resultado de las elecciones quizá haya fijado esa parálisis por todo el periodo parlamentario próximo (2002-2006).

La campaña electoral precedente presagió tal desenlace. Incluyó de todo, excepto los urgentes problemas reales de Alemania. Schröder, quien parecía estar todavía del lado perdedor en agosto, intentó desesperadamente deshacerse de los que eran los más peligrosos temas para él, es decir, el bajo crecimiento y el alto desempleo. Finalmente logró hacerlo cuando decidió basar su campaña en una plataforma antiestadounidense, declarando que durante su cancillería Alemania no apoyaría el uso de la fuerza contra Irak, en ninguna medida, ni siquiera si la ONU autorizase una campaña militar.

No es la economía, ¡estúpido!