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Hong Kong contiene el aliento

A menudo se ha tachado a los residentes de Hong Kong como "apolíticos". Pero hoy en día esa descripción no parece la más apropiada. Desde que salieron a las calles en masa para el aniversario de la transferencia a China en 2003, cientos de miles de ciudadanos de Hong Kong se han manifestado pacíficamente en varias ocasiones en protesta por las decisiones del gobierno y para exigir reformas políticas.

Pero el gobierno chino se aferra a la creencia de que el pueblo de Hong Kong no está listo para la democracia. En abril de 2004, los legisladores de China rechazaron el sufragio universal para la elección de 2007 en que Hong Kong elegirá a su ejecutivo en jefe, así como para los comicios para elegir el Consejo Legislativo, que se realizarán el 2008. Sabían que bajo la constitución especial de la ciudad, la Ley Básica, estas elecciones podrían ser las primeras oportunidades de que el territorio eligiera a sus representantes de acuerdo al principio de "una persona, un voto". Pero expresaron su preocupación de que una reforma de gran envergadura pudiera socavar la estabilidad política y el desarrollo económico.

Actualmente todos los ojos en China se han vuelto hacia la próxima elección legislativa del 12 de septiembre en Hong Kong, que indicará al gobierno de Hong Kong y a los líderes de China lo que el pueblo piensa acerca del ritmo y la dirección de la reforma. Se espera una alta concurrencia a las urnas en favor de candidatos pro-democracia, aunque, debido a la inusual estructura política de Hong Kong, esto no les garantizará una mayoría en la legislatura. Para la elección de este mes, los 3,2 millones de votantes registrados de Hong Kong pueden elegir sólo 30 de las 60 bancas.

Es probable que los grupos pro-democracia ganen 22 de estas 30 bancas, que se basan en cinco grandes distritos electorales geográficos. Sin embargo, las otras 30 bancas se escogen mediante distritos funcionales que representan intereses específicos, como bancos, compañías de seguros, corredores de bolsa, cámaras de comercio y operadores de transporte. Sólo 199.000 votantes, algunos de ellos representantes de grandes compañías, eligen a los legisladores que ocuparán estas bancas.