Hogar, dulce segundo hogar

Siempre que hablo en conferencias económicas y financieras por el mundo, veo que un gran tema para iniciar la conversación con los cónyuges de los asistentes de mediana edad dedicados a los negocios es el de preguntar por su residencia de vacaciones. Entonces me veo entretenido con historias de preciosas puestas de sol en el océano contempladas desde el porche, vistas de extensiones de coloridas flores silvestres en laderas de montañas y felices reuniones familiares en lugares hermosos y aislados (además de problemas de fontanería).

Años atrás, nunca preguntaba yo por las residencias de vacaciones. Nunca parecían interesar tanto a la gente. Las compras de segundas residencias para su disfrute estaban limitadas a los ricos, por lo que no parecían tanto un tema de conversación para las personas comunes y corrientes dedicadas a los negocios a las que veo en esas conferencias.

Pero ahora el mundo está experimentando un auge de las segundas residencias: un número cada vez mayor de personas están comprando residencias de vacaciones en lugares hermosos y divertidos que se encuentran a unas horas de vuelo de su primera residencia y su trabajo. Sus segundas residencias son un refugio en el que pasan sólo una pequeña parte del año y últimamente se están cubriendo impolutas crestas de montañas y acantilados marinos con nuevas residencias, salpicadas aquí y allá, para atender la demanda.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To access our archive, please log in or register now and read two articles from our archive every month for free. For unlimited access to our archive, as well as to the unrivaled analysis of PS On Point, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/2CRZcSY/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.