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¿De verdad somos secesionistas ahora?

LONDRES – La reciente sentencia del Tribunal Internacional sobre la declaración unilateral de independencia de Kosovo se está interpretando como la concesión de luz verde a los movimientos secesionistas para que consigan la condición de Estados. Según el Presidente de Kosovo, Fatmir Sejdiu, “la resolución despeja por fin todas las dudas que podían abrigar los países que siguen sin reconocer a la República de Kosovo”.

Pero esa interpretación es en gran medida una simple ilusión falsa de quienes apoyan la secesión. El dictamen consultivo y no vinculante fue la respuesta a una pregunta muy concreta de la Asamblea General de las Naciones Unidas: la de si es legal declarar la independencia conforme al derecho internacional. Los jueces sostuvieron con razón que no hay ninguna norma internacional que impida a un grupo declarar su intención o su deseo de constituir un Estado, pero nada decía sobre las condiciones aplicables a la plasmación final de dicha intención: es decir, el acto mismo de secesión.

De hecho, el Tribunal procuró no dejar duda alguna al respecto: “Se trata de una pregunta muy concreta... no se pregunta si Kosovo ha alcanzado o no la condición de Estado”. Los jueces compararon su dictamen con el emitido por el Tribunal Supremo del Canadá, cuando se le pidió que resolviera sobre el derecho de Quebec a la sucesión unilateral. En aquel caso, la pregunta se refería a mucho más que una declaración de independencia; se preguntó al tribunal si Quebec tenía derecho –y en qué condiciones– a separarse del Canadá, conforme a la Constitución canadiense o al derecho internacional.

Los jueces canadienses sostuvieron que el derecho internacional no concedía ese derecho unilateral (como tampoco la Constitución del país). Como señaló el Tribunal Internacional, su sentencia de la semana pasada refutaba esa tesis decisiva: “La pregunta que se le ha formulado no exige al Tribunal que adopte una posición (...) sobre si el derecho internacional confiere en general a entidades de un Estado el derecho a separarse de él”.