Un año de aniversarios e incertidumbres

ALBERTA – Cuando China entra en el “año del buey”, hay mucho que reflexionar sobre los doce meses pasados y más aún que conjeturar sobre el año que llega. El año 2008 comenzó con unas nevadas devastadoras que paralizaron la mayor parte del sistema central y meridional de transportes de China, interrumpieron la vida normal y causaron graves daños materiales. Después llegaron los disturbios en el Tíbet, que cogieron desprevenido al gobierno, seguidos de protestas desconcertantes por el relevo de la antorcha olímpica en varios países occidentales y asiáticos.

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