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¿Interrumpirá Trump la recuperación de la economía latinoamericana?

NUEVA YORK – A lo largo y ancho de América Latina hay un creciente sentimiento de ansiedad. La presidencia de Trump ha traído nuevas angustias a la región en materia comercial y financiera, las cuales se suman a aquéllas asociadas a una recuperación económica que era todavía frágil. Sus anuncios han afectado ya algunas inversiones en México, que ha visto como su moneda se deprecia en forma significativa.

Este año se espera que América Latina salga de la recesión que se inició en 2015, aunque completando cuatro años un crecimiento económico anémico –o seis, si contamos la desaceleración que ya se experimentó en 2012 y 2013.

Los factores internos explican en parte este comportamiento. El ejemplo más importante es Venezuela, que sigue sumida en una profunda crisis política y económica. Brasil superó lo peor en 2016, pero su economía no parece todavía capaz de recuperarse en forma vigorosa de la peor recesión de su historia. Por su parte, Argentina sigue luchando con altos niveles de inflación y déficit fiscal. Y Ecuador se ha visto afectado por la caída en sus ingresos petroleros y la dolarización, que constituye una desventaja evidente en una región donde la mayoría de los países han depreciado sus monedas.

Chile, Colombia y Uruguay siguen sumidos en una trayectoria de lento crecimiento. De esta manera, entre las economías de mayor tamaño relativo, solo se ha venido recuperando Perú, pero a un ritmo muy inferior al que experimentó dicho país durante el superciclo de precios de productos básicos. Como un todo, las únicas economías que han resistido las tendencias a la desaceleración son algunas pequeñas de Sudamérica (Bolivia y Paraguay), Centroamérica y la República Dominicana.