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El sol volverá a salir

TOKIO – En Japón, los funerales para los muertos normalmente se llevan a cabo 49 días después de su defunción. Los deudos están de duelo durante todo este período. La cantidad de víctimas del terremoto y el tsunami que asolaron la región de Tohoku en el noreste de Japón ya está cerca de 30.000, si se incluye a quienes todavía están desaparecidos. Este fue el desastre natural más importante en la historia de Japón, y toda la nación ha estado de luto.

En todo este período, los canales de televisión, en respuesta a los sentimientos de los deudos, se abstuvieron de emitir programas frívolos y comerciales estrafalarios. Muchos de los eventos hanami, para celebrar la erupción anual de las flores de los cerezos, una actividad muy querida para nosotros los japoneses, han sido cancelados. Los eventos musicales y deportivos, junto con las reuniones urbanas, también han sido cancelados o pospuestos. Curiosamente, los conciertos de la cantante de rock estadounidense  Cyndi Lauper fueron casi los únicos eventos que no fueron suspendidos.

Los fuertes lazos (kizuna) del pueblo japonés crean una gran solidaridad en tiempos difíciles como estos. Una virtud de los kizuna se puede ver en la incapacidad de la gente para disfrutar como lo hace habitualmente frente a la pérdida de tantos compatriotas y el saber que otros 200.000 están atravesando condiciones muy duras en los centros de evacuación.

Sin embargo, existe la preocupación de que estos lazos kizuna también puedan comprometer la economía japonesa, que debe recuperarse lo antes posible –no sólo para bien de los japoneses, sino también porque las alteraciones en la economía de Japón están afectando al resto de Asia, debido a las cadenas de producción de las cuales Japón es parte integral.