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Los alarmistas de la mesa redonda

CHICAGO – ¿Con qué frecuencia vemos a los capitalistas gritar y hasta ir a la corte para defender el principio de que los propietarios legítimos no pueden ejercer ningún control sobre su propiedad? No está sucediendo en América Latina ni en la Suecia socialista, sino en Estados Unidos de América.

Los capitalistas en cuestión son nada menos que el escalón superior de los Estados Unidos corporativos: la Mesa Redonda Empresaria, un grupo poderoso compuesto por los máximos responsables ejecutivos de las principales corporaciones estadounidenses, que promueve políticas públicas pro-empresariales. El motivo de su discordia es la tan debatida regla del “poder de acceso de los accionistas”, adoptada en agosto por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por su sigla en inglés) para hacer frente a la falta fundamental de responsabilidad de las juntas corporativas.

En el sistema actual, las juntas corporativas son entidades que se autoperpetúan. Para ser electo, un miembro de una junta necesita ser nominado por la junta actual, donde los ejecutivos tienen considerable influencia. Como resultado, los miembros de las juntas deben su lealtad a los gerentes que directa o indirectamente los designan –y en consecuencia tienen poco incentivo para disentir, para no ser castigados con la exclusión.

Hasta los directores independientes, muchas veces aclamados como la solución a todos los problemas, son objeto de la misma presión. Para revertir esta situación, se les debe permitir a los inversores institucionales proponer su propia lista de directores. La posibilidad de ser rechazados en una elección real naturalmente haría que los miembros de las juntas asumieran su responsabilidad frente a los accionistas, obligando indirectamente a los ejecutivos a hacer lo mismo.