Ascenso y caída de la meritocracia

“Meritocracia” es una palabra llena de ecos positivos. Significa el gobierno de quienes tienen mérito. Por lo general, se entiende que este mérito consiste en logros académicos, una combinación de talento y formación, que se miden mediante grados académicos, los que a su vez se califican según el mérito: A, B, C, D, o Primero, Segundo Superior, Seguro Inferior y Tercero.

¿Quién no desearía vivir en una meritocracia? Ciertamente es preferible a una plutocracia, donde la riqueza determina el estatus, o una gerontocracia, donde la edad lo lleva a uno a la cima, o incluso una aristocracia, en que lo que cuenta son los títulos heredados y las propiedades.

De modo que la meritocracia, al menos a primera vista, parece preferible. Sin embargo, al hacer un examen más detallado, las cosas no son tan simples.

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