Los límites del antisemitismo

El antisemitismo hoy en día es más sutil que las svásticas pintadas con aerosol y otros actos vandálicos. Cientos de intelectuales europeos están circulando una petición para boicotear instituciones israelíes; otros quieren que la UE niegue financiamientos a universidades e instituciones científicas israelíes. Una académica británica despidió a un colega israelí porque ella detesta al Estado de Israel. Entonces, se pregunta George Fletcher, ¿qué tiene de nuevo el antisemitismo actual?

A la gente civilizada le disgusta admitir que es racista, sexista o antisemita. Sin embargo, no están de acuerdo sobre cuándo es que se violan esos tabúes. Si piensan que los negros son mejores atletas o que las mujeres son mejores cuidadoras, niegan que eso sea un prejuicio. Pero, ¿qué hay de aquéllos que creen que los "judíos ricos" controlan los medios, por ejemplo? ¿Están simplemente en un error, o acaso ese "error" es un vicio moral?

Hoy en día, es difícil establecer los límites del antisemitismo, porque gran parte del mundo reprueba las medidas militares de Israel en los territorios ocupados de Cisjordania y la Franja de Gaza. Ya sea que las críticas en contra de las políticas israelíes sean justas o no, no se debe catalogar a los expertos y políticos que hablan sobre el tema junto con aquéllos que afirman que Hitler debió terminar lo que empezó.

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