El interminable infierno de Somalia

El conflicto interno de Somalia es propulsado por una combinación combustible de religión, política y rivalidad de clanes. En Mogadishu se mata diariamente a civiles, hay ataques con bombas y morteros al borde de las carreteras y los periodistas están en el punto de mira. Para colmo de males, el país ha sufrido este año a un tiempo inundaciones y sequía.

Esa combinación de inseguridad y desastres naturales ha desplazado a gran número de personas y ha causado sufrimiento en un escala que resulta doloroso contemplar. Según las cifras más recientes de las Naciones Unidas, 400.000 personas –es decir, la tercera parte, aproximadamente, de la población de Mogadishu– han huido de la ciudad.

Y, sin embargo, Somalia raras veces aparece en los titulares, lo que refleja en parte la imposibilidad casi total de obtener noticias. Pocos periodistas extranjeros se aventuran en el país –les resulta demasiado difícil y demasiado peligroso trabajar dentro de él– y los cronistas locales son acosados por las autoridades e, incluso cuando sí que hay noticias, la capacidad del mundo para asimilar las malas y tristes procedentes de otro lugar infernal es limitada.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To access our archive, please log in or register now and read two articles from our archive every month for free. For unlimited access to our archive, as well as to the unrivaled analysis of PS On Point, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/CGphsbj/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.