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La entorpecida democracia de la India

NUEVA DELHI – Este mes, la decimoquinta Lok Sabha de la India (la cámara baja del Parlamento) pasó a la historia de manera ignominiosa, a consecuencia de que los cinco años de este Parlamento fueron los menos productivos de todos los Parlamentos de la India en seis décadas de democracia funcional. Debido a que se perdieron sesiones enteras por interrupciones de la oposición y por los frecuentes aplazamientos que privaron a los legisladores de tener el tiempo suficiente para la deliberación, los miembros del Parlamento elegidos en mayo del año 2009 aprobaron menos proyectos de ley e invirtieron menos horas en el debate en comparación con cualquier otro Parlamento predecesor.

Como si eso no fuera lo suficientemente malo, la sesión final fue testigo nuevos extremos en cuanto al mal comportamiento; se rompieron micrófonos, hubo peleas en el hemiciclo, y un legislador hizo uso de gas pimienta para evitar el debate de un proyecto de ley al que él se oponía. En este último incidente, la presidenta fue trasladada de urgencia desde su curul porque se estaba asfixiando y tres diputados asmáticos tuvieron que ser llevados al hospital; esto llevó al agresor a explicar que había actuado en defensa propia en contra de quienes querían impedirle participar en formas menos exóticas de interrupción.

Para aquellos de nosotros que buscamos ser elegidos para formar parte del Parlamento con el fin de participar en un debate reflexivo sobre cómo impulsar el avance del la India, y para deliberar sobre las leyes mediante las cuales se nos gobernará, atravesar por estos sucesos ha sido una experiencia profundamente decepcionante.

Sin duda, la democracia ha demostrado ser un instrumento extraordinario para la transformación de un país muy antiguo – un país con una extraordinaria diversidad étnica, religiosa, lingüística y cultural, con una infinidad de divisiones sociales y con una pobreza profundamente arraigada – en un país que es una historia de éxito del siglo XXI. Solamente la democracia con el consentimiento de los gobernados pudo haber diseñado un cambio tan extraordinario, y solamente la democracia pudo haber logrado que todos sientan que tienen lo que mismo que ganar con el progreso del país, que tienen igualdad de derechos en virtud de las leyes del país, e igualdad de oportunidades para progresar. Y, solamente la democracia puede calmar los conflictos al dar al disenso un medio legítimo de expresión. Algunos observadores expresan asombro ante el florecimiento de la India como una democracia; de hecho, difícilmente hubiese podido haber sobrevivido en cualquier otra forma distinta.