0

Reescribiendo la historia económica reciente de Rusia

Este mes hace diez años, el parlamento ruso, la Duma, estaba intentando hacer un juicio político al presidente Boris Yeltsin, lo que dio inicio a un periodo de estancamiento y forcejeo que terminó siete meses después cuando Yeltsin ordenó que los tanques abrieran fuego contra el cuartel general de la Duma. La victoria de Yeltsin decidió quién gobernaba a Rusia y quién habría de determinar la política económica. Pero, ¿fueron las decisiones de política económica que tomó Yeltsin las correctas para Rusia?

Supuestamente el cambio del comunismo al capitalismo después de 1991 traería una prosperidad insólita. No fue así. Para cuando se dio la crisis del rublo en agosto de 1998, la producción había caido casi a la mitad y la pobreza había aumentado del 2% a más del 40% de la población.

El desempeño de Rusia desde entonces ha sido impresionante, sin embargo su PIB sigue estando casi 30% por debajo de su valor en 1990. Con un crecimiento anual del 4%, le llevará a la economía rusa otra década regresar a donde estaba cuando cayó el comunismo.

Una transición que dura dos décadas, durante las cuales la pobreza y la desigualdad crecen enormemente a medida que unos cuantos se hacen ricos no puede llamarse un triunfo para el capitalismo o la democracia. Además, las perspectiva a más largo plazo distan de ser halagüeñas: con un nivel de inversión de apenas el 10% de lo que era en 1990, incluso si está mejor asignada, ¿cómo se puede sostener el crecimiento?