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La próxima lucha de Pakistán

NUEVA YORK – El santuario terrorista de la región de Waziristán del Sur, en la frontera tribal de Pakistán con Afganistán, está bajo fuego. Fue necesario cierto tiempo para que el ejército paquistaní enfrentara la creciente violencia y el caos de la región, pero su campaña en Waziristán del Sur está mostrando avances.

El efecto inmediato de la campaña es la determinación de Pakistán de establecer su autoridad en el área, pero la ventana de oportunidad para que el ejército llene el vacío de poder estará abierta por poco tiempo. Los terroristas han demostrado antes que pueden absorber un golpe, golpear de vuelta e incluso reconstruir sus redes.

De hecho, a pesar de que el Ejército paquistaní lanzó la operación Rah-e-Nijat (Camino a la Salvación) en octubre, una decena de devastadores ataques terroristas en las principales ciudades del país demostró el alcance de los militantes de Waziristán del Sur. En unos pocos casos, los objetivos fueron altos oficiales de inteligencia y militares fuera de sus hogares en Islamabad, a pesar de las amplias medidas de seguridad implementadas alrededor y al interior de la capital.

El ataque del 11 de octubre a los Cuarteles Centrales del Ejército en Rawalpindi fue el más osado de todos, y causó escalofríos en todo el alto mando militar, ya que los terroristas conocían la disposición de los edificios militares y de seguridad. Sin embargo, estos detallados conocimientos también jugaron en contra de los militantes, porque demostraron lo que estaba en riesgo para el país como un todo. En ningún lugar de Pakistán ha habido grandes protestas callejeras contra la operación militar en Waziristán del Sur.