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El Golpe Bajo de O’Neill

Parece que en Washington está de moda una nueva forma de manejar la política pública: cuando se enfrenta con un problema que tiene dos causas posibles, hay que elegir de entre las políticas propuestas la solución que cueste lo menos posible. Vimos este principio en acción cuando el gobierno de Bush se retiró del tratado de Kyoto de calentamiento global. Ahora se está aplicando a las finanzas internacionales, siendo la forma en la que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos (EU) ha manejado la crisis en Argentina un caso que lo demuestra.