Ni Público ni Privado

Empezó con la recolección de basura. Desde la década de 1980, las comunidades locales de todas partes han estado descubriendo que pueden garantizar el servicio sin tener que proveerlo ellos mismos. Las compañías privadas recolectaban la basura de los hogares de forma más confiable y eficiente que el servicio público en el pasado.

De pronto ya no hubo retrasos, ninguna huelga, ningunos malos modales. Desde entonces el principio se ha aplicado a muchos servicios: la policía de tránsito y la seguridad en los aeropuertos, luego los ferrocarriles y los sistemas de control de vuelo, los edificios de los hospitales e incluso las prisiones terminaron por ser administrados por asociaciones "públicas-privadas", o "PPP" como se les denomina en el Reino Unido.

El principio es simple. El gobierno garantiza ciertos servicios pero son los agentes privados quienes los proveen. De esta manera los ciudadanos reciben lo que necesitan pero de forma más eficaz y también a menor precio. En un inicio, este fue un proyecto del ala de centro derecha; fue parte de la ola de privatización que barrió a los Estados Unidos y a Europa en los años de Reagan y Thatcher. Desde entonces, la izquierda política lo ha adoptado y le añadió su propia teoría.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/t89C6MU/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.