0

La Gran Sombra de Milosevic

Seis semanas después del inicio de su juicio por crímenes de guerra en La Haya, un proceso que se espera dure dos años, Slobodan Milosevic sigue proyectando una gran sombra sobre Serbia. El arresto del Vice Primer Ministro de Serbia, Momcilo Perisic, y de un diplomático senior de Estados Unidos el fin de semana pasado, bajo cargos de espionaje, es sólo una insinuación de eso.

Si Perisic dio información militar confidencial al estadounidense o no, está todavía por verse, pero el hecho de que el Primer Ministro de Serbia, Zoran Djindjic, exigiera la renuncia de Perisic sugiere que este último por lo menos sobrepasó los límites aceptables de contacto con diplomáticos externos. En dado caso, esto refleja la punzante herida que es el juicio de Milosevic para Serbia.

Djindjic acusa al Ejército Nacional Yugoslavo, controlado por el presidente Vojislav Kostunica, de interferir en la política con esos arrestos. Kostunica dice que las fuerzas armadas estaban haciendo su trabajo. Los problemas de Djindjic se complican porque Perisic parece estar lejos de ser un reformador. General durante la Guerra con Croacia, una corte de ese país condenó in absentia a Perisic por crímenes de guerra. Después se convirtió en el secretario general de la presidencia de Milosevic y se unió a la oposición cuando Milosevic empezó a perder el control del poder.

La posible conexión entre el arresto de Perisic y el juicio de Milosevic es esta: Perisic podría haber intentado dar información acerca de la implicación del Ejército en acciones que son de interés para los fiscales de La Haya. Los motivos de Perisic son muchos: un deseo de vengarse de sus excolegas, o de desestabilizar a Kostunica y/o asegurar una promesa de que no será acusado por el Tribunal de La Haya. Si esto último es verdad, ayudará a confirmar las sospechas de los serbios de que el proceso de La Haya apesta a política.