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El indio global

KOCHI, INDIA – Ningún otro país hace algo semejante: un encuentro anual de su diáspora, organizado con gran fanfarria por su gobierno. India lleva más de una década realizándolo, y con mucho éxito, en conmemoración del regreso a su patria del indio más famoso de todos, Mahatma Gandhi, que un 9 de enero de 1915 desembarcara en Bombay procedente de Sudáfrica. Mientras escribo esta columna, el puerto sureño de Kochi se llena de indios emigrados que celebran su vínculo con la madre patria.

India es el único país con una sigla oficial para sus emigrados: NRI para "Non-Resident Indians" (Indios no residentes). En mi libro India: From Midnight to the Millennium (India: de la medianoche al milenio) sugerí, medio en broma y medio en serio, que la pregunta es si NRI debería significar una de dos cosas: "No un auténtico indio" (Not Really Indian) o "Nunca ha renunciado a la India" (Never Relinquished India).

Por supuesto, los cerca de 25 millones de personas de origen indio que viven en el extranjero corresponden a una de ellas. Pero los 1.600 delegados que arribaron este mes a Kochi desde 61 países para formar parte de las celebraciones del Pravasi Bharatiya Divas (Día de los Indios Emigrados) claramente se identificaban con la segunda. Venían para afirmar que pertenecen a la India.

No deja de ser curiosamente adecuado que el evento, organizado por el Ministerio de Asuntos Indios en el Exterior (otra creación únicamente india) en conjunto con la Federación de Cámaras de Comercio e Industria de la India, se realizara en Kochi este año. Después de todo, si bien en el estado de Kerala vive apenas el 3% de la población del país, de allí proceden la mayoría de los indios que viven y trabajan en el extranjero.