15

Cómo el FMI le falló a Grecia

NUEVA DELHI – La democracia implica poder elegir entre alternativas reales. Pero durante toda la crisis en Grecia, el pueblo griego estuvo privado de ellas. La responsabilidad es en buena medida de la Unión Europea y especialmente del Fondo Monetario Internacional.

A Grecia se le dieron dos opciones tajantes: dejar la eurozona y perder la financiación, o quedarse y recibir apoyo, al precio de una mayor austeridad. Se le debió dar una tercera opción: salir del euro, con financiación abundante.

Esta opción debería haber estado sobre la mesa, ya que Grecia tiene motivos políticos más amplios para quedarse en la eurozona. Salir de la unión monetaria hubiera traído importantes beneficios, pero también implicaba cuantiosos costos.

Los beneficios incluían una devaluación a gran escala, que restauraría cierto dinamismo en lo que otrora fue una economía de rápido crecimiento. Pero los costos eran aterradores. El gobierno caería en cesación de pagos, los bancos quedarían arruinados y a ambas partes les llevaría años recuperar la confianza de los mercados financieros. Se generaría un alza prolongada de los tipos de interés, que obstaculizaría los intentos de restaurar el crecimiento. No es extraño que el gobierno griego haya retrocedido ante este horror para elegir en cambio la opción “segura” de la austeridad.