0

Los días felices que no vuelven

La Oficina Nacional de Investigación Económica de EEUU (NBER, por sus siglas en inglés), una organización sin fines de lucro que es responsable de marcar el comienzo y el fin de las recesiones de EEUU, finalmente ha declarado que ha terminado la recesión que, se dijo, comenzó en marzo de 2001. De hecho, la NBER dice que terminó hace dos años, en noviembre de 2001.

A quienes no son economistas les resulta difícil entender por qué a la NBER le tomó tanto tiempo decidir que la recesión de EEUU ya había pasado. No se le pide a la economía que sea una ciencia exacta, pero ¿no está esta tardanza llevando las cosas demasiado lejos?

Lo que es más importante, si la recesión ha pasado (y por tanto tiempo), ¿por qué los estadounidenses no se sienten mejor? ¿Por qué el ambiente económico es tan negativo? La respuesta radica en la definición de qué es una recesión. De hecho, las preguntas planteadas por la NBER pueden no ser las correctas, o al menos las más relevantes.

Normalmente, una recesión se define como dos trimestres (seis meses) de baja en el PGB. Al examinar muy cuidadosamente los datos, la NBER determinó que lo más probable es que el producto comenzó a crecer nuevamente en diciembre de 2001. Habiendo determinado esto, fue fácil poner fecha al término de la recesión. En efecto, el producto actual está un 3.3% por encima de su pico pre-recesión de fines del año 2000.