China revanchista

SYDNEY – En un discurso en el Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington DC, el 22 de febrero, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, informó a la audiencia de funcionarios, expertos y periodistas que Japón está "de vuelta" y que no renunciará a la disputa que está librando actualmente con China por la soberanía de las islas Senkaku/Diaoyu. En un momento en que las provocaciones chinas están en aumento, el presidente estadounidense, Barack Obama, el anfitrión de Abe, apeló a la calma y a la restricción en ambos bandos.

Japón probablemente acceda -a regañadientes- al pedido de Estados Unidos, ya que sigue dependiendo de su alianza con este país para su seguridad. Pero será mucho más difícil persuadir a China de retroceder.

La firmeza de China respecto de su reclamo de soberanía refleja más que un deseo de explotar los recursos en el lecho marino, o de ganar un mejor acceso estratégico al Pacífico occidental. También tiene que ver con la renovación y el rejuvenecimiento nacional -el núcleo de la razón de ser del Partido Comunista chino-. Retroceder en una pelea con su ex ocupador y rival histórico sería dar un paso atrás en esta lucha de seis décadas.  

We hope you're enjoying Project Syndicate.

To continue reading, subscribe now.

Subscribe

Get unlimited access to PS premium content, including in-depth commentaries, book reviews, exclusive interviews, On Point, the Big Picture, the PS Archive, and our annual year-ahead magazine.

http://prosyn.org/cOaoiJd/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.