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¿De debacle financiera a depresión global?

NUEVA YORK - El sistema financiero internacional se encamina a la debacle. Las bolsas de valores han estado cayendo la mayoría de los días, los mercados monetarios y los mercados del crédito se encuentran cerrados, ya que los diferenciales de sus tipos de interés se han ido a las nubes, y aún es demasiado temprano para decir si la serie de medidas adoptadas por Estados Unidos y Europa frenará la caída de manera permanente.

Una corrida generalizada en el sistema bancario ha sido fuente de temores por primera vez en siete décadas, mientras que el sistema bancario en las sombras –corredores de bolsa, entidades no bancarias que hacen préstamos hipotecarios, vehículos y medios de inversión estructurada, fondos de cobertura, fondos de mercados de dinero y firmas de capitales privados- están en riesgo de una corrida sobre sus pasivos de corto plazo.

Del lado de la economía real, todas las economías avanzadas, que representan el 55% del PGB global, entraron en recesión incluso antes de los shocks financieros que comenzaron el verano último. Así es que ahora tenemos recesión, una grave crisis financiera y una grave crisis bancaria en las economías avanzadas.

Inicialmente, los mercados emergentes estuvieron vinculados a estos problemas sólo cuando los inversionistas extranjeros comenzaron a sacar su dinero de ellos. Luego, el pánico llegó a los mercados crediticios, los mercados monetarios y los de divisas, poniendo en evidencia las vulnerabilidades de los sistemas financieros y sectores corporativos de varios países en desarrollo que habían vivido auges del crédito y habían tomado préstamos cortos y en moneda extranjera. Los más frágiles han sido los países con grandes déficits de cuenta corriente y/o altos déficits fiscales,  con grandes pasivos de corto plazo en moneda extranjera. Sin embargo, incluso los que han mostrado mejores desempeños, como Brasil, Rusia, India y China, corren ahora el riesgo de un aterrizaje forzoso. Varios mercados emergentes se encuentran en riesgo de sufrir también una severa crisis financiera.