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Cortafuegos de la libertad

Nueva York – Hasta los realistas más duros estarían de acuerdo con la afirmación de que el fracaso de la censura comunista jugó un papel en el colapso de la Cortina de Hierro: la Voz de América, la máquina de fax, el rocanrol y el atractivo del capitalismo occidental ayudaron a ganar las voluntades de los pueblos del Bloque Soviético.

En la actualidad, la Internet es depositaria de esperanzas similares, con grandes expectativas de que la abundancia de información en línea pueda generar el mismo tipo de fracaso de la censura en los estados autoritarios contemporáneos como el que vimos en Europa Oriental, y con los mismos resultados.

Estas expectativas no carecen totalmente de base, ya que la mayoría de los sistemas de censura de Internet no son perfectos. Sin embargo, si bien cualquiera con un poco de conocimientos  prácticos puede arreglárselas para encontrar una manera de burlar, digamos, la “Gran Muralla Cortafuego de China”, el filtrado de Internet es apenas una capa de la censura china a la red. También se complementa con un sistema cada vez más sofisticado de manipulación y distorsión de la realidad.

Si bien el bloqueo de sitios Web del extranjero se hizo menos rígido durante los Juegos Olímpicos, la eliminación de contenidos políticamente delicados de los blogs y salas de chat chinos siguió sin interrupciones durante 2008. Ahora se está haciendo lo mismo con el pretexto de limpiar los contenidos de Internet "vulgares", entre los que se incluyen los intercambios de opiniones de la Carta 08 , un manifiesto pro-democracia firmado por miles de chinos que lo descubrieron en línea. Contrariamente a las expectativas de Occidente, la mayor parte de la censura de Internet local no es realizada por la policía de Internet del gobierno, sino por las compañías de hosting de Web chinas, a las que se hace legalmente responsables de lo que sus usuarios publican.