0

La capacidad de Europa para dirigir

CAMBRIDGE – En el Foro Económico de Davos de este año lo que más se comentaba era el poder en aumento de Asia. Un analista asiático sostuvo que en 2050 habrá tres potencias mundiales: los Estados Unidos, China y la India. No citó a Europa, pero subestimar el poder de Europa es un error.

Sí, actualmente Europa pinta menos de lo que le corresponde. Está fragmentada y es pacífica y normativista en un mundo de poder duro, pero el mundo no es todo poder militar. El uso de la fuerza entre las democracias industriales avanzadas es virtualmente inconcebible. En sus relaciones mutuas , esos países son todos de Venus, por parafrasear a Robert Kagan, y a ese respecto la atención de Europa centrada en la ley y las instituciones es un activo.

En cuanto a otras partes del mundo, una reciente encuesta del Centro Pew de Investigaciones reveló que a muchos europeos les gustaría que Europa desempeñara un papel mayor, pero, para equilibrar la capacidad militar americana, habría que duplicar o triplicar el gasto en defensa y pocos europeos están interesados en semejante aumento. Aun así, una estrategia idónea para Europa requerirá mayores inversiones en poder duro.

Sin embargo, el panorama para Europa no es tan desolador como creen los pesimistas. El poder es la capacidad para conseguir los resultados que se desean y los recursos que produce ese comportamiento dependen del marco. Desde el punto de vista funcional, el poder está distribuido como un juego de ajedrez tridimensional. En el tablero de arriba están las relaciones militares entre los Estados, con los EE.UU. como única superpotencia con alcance mundial. En él el mundo es unipolar.