La negación de la economía

PARÍS.– En un arrebato exasperado, justo antes de abandonar la presidencia del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet se quejó de que «en tanto responsable de las políticas durante la crisis, los modelos [económicos y financieros] disponibles me resultaron de escasa ayuda. De hecho, diré incluso más: frente a la crisis, nos sentimos abandonados por las herramientas convencionales».

Trichet continuó solicitando inspiración en otras disciplinas –física, ingeniería, psicología y biología– para lograr explicar el fenómeno que había experimentado. Fue un notable pedido de ayuda, y una dura crítica a la profesión económica, ni qué decir de todos los profesores de finanzas con extravagantes remuneraciones en las escuelas de negocios, desde Harvard hasta Hyderabad.

Hasta ahora, la ayuda que provino de los ingenieros y físicos en los que Trichet depositó su fe ha sido escasa, aunque hubo algunas respuestas. Robert May, un eminente experto en cambio climático, arguyó que las técnicas de su disciplina pueden ayudar a explicar los desarrollos en los mercados financieros. Los epidemiólogos han sugerido que el estudio de la manera en que se propagan las enfermedades infecciosas puede esclarecer los inusuales patrones de contagio financiero que hemos presenciado durante los últimos cinco años.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/V4KeqhT/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.