0

El espionaje interno y la política china

Actualmente hay un intercambio de acusaciones de corrupción entre el Primer Ministro Zhu Ronghi, y Li Peng, quienes son, respectivamente, el tercero y el segundo dentro de la jerarquía política en China. Invariablemente, esas acusaciones son generadas por los servicios de inteligencia interna del país, pero hoy en día la policía secreta china ya está trabajando horas extras para tratar de que los millones de usuarios de internet en el país no la rebasen. Nada de esto es nuevo en China.

La paranoia, los informantes y el espionaje interno son tan esenciales para el gobierno comunista que pocos se sorprenden ante la magnitud de las operaciones de la policía secreta aquí. No obstante, el espionaje interno no llegó ni con la revolución informática ni con la revolución comunista de Mao. De hecho, los pasajes más oscuros de la larga historia de China suelen coincidir con la existencia de sistemas masivos de espionaje interno; y generalmente han sido señal no sólo de la renovación de la tiranías sino también de inestabilidad.

La policía secreta china tiene raíces profundas. El servicio de espionaje interno del Emperador Ming Cheng Zu (1403-1424), conocido como Dong Chang o “el Taller Oriental”, estaba compuesto por eunucos, que le informaban directamente al emperador. Cheng Zu utilizaba al Dong Chang para hacer a un lado a otros órganos del Estado y perseguir a muchos inocentes que lo habían ofendido. El régimen de Cheng Zu constituye una de las etapas más oscuras de la historia China.

El gobierno nacionalista de Chiang Kai-shek también creía en el espionaje interno, y lo practicó tanto antes como después del relevo comunista en 1949. Los espías de Chiang reprimían con dureza cualquier manifestación de disidencia interna. El “terror blanco” de los nacionalistas siguió incluso después de que Chiang Kai-shek y su ejército escaparan a Taiwan. Sólo con el florecimiento de la democracia en Taiwan en años recientes ha disminuido el espionaje interno.