0

La economía de la depresión

BERKELEY – Hace un decenio, el premio Nobel de economía de 2008, Paul Krugman, escribió un librito titulado El regreso de la economía de la depresión . Fue un absoluto fracaso.

La crisis financiera del Asia oriental en el período 1997-1998 fue profunda, pero corta y se remedió aprisa, una vez que el FMI comprendió que el problema no eran unos gobiernos apáticos y el entonces Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Robert Rubin, lanzó en paracaídas los bancos de Nueva York a la economía de Corea del Sur. El hundimiento, poco después, de la burbuja tecnológica en el período 2000-2001 no provocó una depresión, sino simplemente un descenso de la producción tan suave, que sólo mereció el nombre de “recesión”.

Ahora Krugman vuelve con una versión revisada y ampliada de su libro y, lamentablemente, no puede ser más oportuno, pues hay muchas más razones hoy que en 1998 para que pensemos en una “economía de la depresión”.

Pero el libro no nos dice a qué substituye la “economía de la depresión”, conque voy a probar a definir la economía que no es de depresión: