Romper el tabú de la democracia

A menudo recibo invitaciones de autoridades religiosas de los países del Golfo y de Arabia Saudita para asistir a reuniones realizadas para urgir a la gente a seguir la fe y la ley islámicas, al tiempo que evitan cualquier debate relacionado con política o los derechos humanos. Mis anfitriones insisten en que los derechos políticos son responsabilidad de los regímenes gobernantes y que éstos obedecen las enseñanzas del Corán.

Sin embargo, hace poco me llegó una invitación del Centro Faisal de Investigación y Estudios Islámicos, en que me pedía que hablara sobre democracia, o "buen gobierno", como la llaman los participantes. Hasta no hace mucho este tema era tabú en Arabia Saudita, donde el régimen no permite margen alguno de debate político y ordena a su pueblo que escuche, obedezca y deje los asuntos del gobierno en manos de sus gobernantes.

Era obvio que el objetivo de los organizadores de la conferencia era revivir el discurso religioso y político con el fin de encontrar un terreno medio entre la fe islámica y la democracia. Yo argumenté que, como muchos académicos islámicos han reconocido, la jurisprudencia islámica es compatible con los valores democráticos. Todos los países que han escogido la democracia se han acercado más al logro de los ideales de igualdad y justicia social del Islam.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To continue reading, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you are agreeing to our Terms and Conditions.

Log in

http://prosyn.org/9cE6Q0z/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.