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Un protectorado saudita para los palestinos

Los líderes del Medio Oriente, desde Hosni Mubarak hasta Ariel Sharon, están viajando a Washington para discutir el reinicio del proceso de paz. El presidente Bush habla de un Estado palestino y de reformar la Autoridad palestina, pero (hasta ahora) no ha ofrecido una ruta para alcanzar cualquiera de las dos cosas. En este artículo, Shlomo Avineri, quien fue Director General del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, propone un enfoque innovador para obtener ambas metas.

Dos necesidades contrapuestas invaden al Medio Oriente. Los palestinos tienen que reconstruir las estructuras políticas que las recientes incursiones israelíes en Cisjordania casi destruyeron por completo. Sin embargo, también es claro que los palestinos no son capaces de crear una forma de gobierno que no esté contaminada por el terrorismo y que esté libre de ideologías que repudian violentamente el derecho de Israel a existir.

Después de que se alcanzaron los Acuerdos de Oslo hace una década, quienes apoyaban el proceso de paz, tanto en Israel como en el extranjero, esperaban que la OLP (un movimiento armado de liberación nacional muy vinculado con el terrorismo) se convirtiera en una estructura política responsable y viable. Sólo entonces podría un Estado palestino soberano vivir en paz al lado de Israel. Si el CNA pudo realizar una transformación semejante en Sudáfrica, ¿por qué los palestinos no? La esperanza de que Yasser Arafat se convirtiera en un Nelson Mandela palestino motivó incluso a los israelíes escépticos sobre el proceso de Oslo.

Eso no sucedió. Arafat desperdició la oportunidad histórica de conseguir un Estado palestino en el año 2000 cuando rechazó las propuestas del presidente Clinton y el entonces premier israelí Barak en Campo David y más tarde en Egipto. En lugar de eso, lanzó una intifada armada, en la que varias milicias palestinas competían desencadenando el terrorismo y perpetrando ataques suicidas en contra de civiles israelíes, no sólo en los territorios ocupados, sino también en Jerusalén, Tel Aviv, Haifa, Hadera, Afula y Netanya.