Wednesday, April 23, 2014
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¿Deben ocuparse los bancos centrales del desempleo?

WASHINGTON, DC – El 12 de diciembre el presidente de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernanke, anunció que la Fed mantendrá las tasas de interés casi en cero hasta que la tasa de desempleo disminuya al 6,5 %, siempre que las expectativas inflacionarias continúen bajo control. Si bien los estatutos que rigen a la Fed, a diferencia de los del Banco Central Europeo, incluyen explícitamente un mandato para apoyar el empleo, el anuncio marcó la primera vez en que la Fed vinculó su política sobre tasas de interés a una meta cuantitativa para el empleo. Es un cambio bienvenido y debería ser emulado por otros –incluso por el BCE.

Los estatutos de los bancos centrales difieren en términos de los objetivos que fijan para la política monetaria. Todos incluyen la estabilidad de los precios. Muchos agregan una referencia las condiciones económicas generales, incluidos el crecimiento y el empleo, o a la estabilidad financiera. Algunos otorgan al banco central autoridad para fijar unilateralmente meta de inflación, mientras que otros estipulan la necesidad de coordinar con el gobierno la fijación de los objetivos.

No hay ejemplos recientes entre los bancos centrales más importantes, sin embargo, de fijación de metas cuantitativas para el empleo. Esto debería cambiar a medida que la magnitud del desafío sobre el empleo que enfrentan las economías avanzadas gane visibilidad. Los débiles mercados laborales, la baja inflación y el aumento de la deuda sugieren que un reordenamiento fundamental de las prioridades está a la orden del día. En Japón, Shinzo Abe, el primer ministro entrante, está señalando el mismo conjunto de preocupaciones, aunque parece proponer un objetivo de inflación «mínima» para el Banco de Japón, en vez de un vínculo con el crecimiento o el empleo.

La difusión de las cadenas de valor mundiales que incorporan a cientos de millones de trabajadores de los países en desarrollo a la economía global, así como las nuevas tecnologías para ahorrar mano de obra, implican escasas probabilidades de inflación por presión de los costos salariales. De la misma manera, el mercado de los bonos de largo plazo indica expectativas inflacionarias extremadamente bajas (por supuesto, las tasas de interés son mayores cuando se perciben posibles incumplimientos de la deuda soberana o riesgos de redenominación, como el sur de Europa, pero eso no tiene nada que ver con la inflación). Además, el desapalancamiento en curso desde la implosión financiera de 2008 podría ser más sencillo si la inflación fuese moderadamente mayor durante unos pocos años, un debate fomentado por el Fondo Monetario Internacional hace un año.

Junto con estas consideraciones, los responsables de las políticas deberían tener en cuenta los tremendos costos humanos y económicos que produce el desempleo elevado: desde millones de vidas destruidas, erosión de habilidades y desaparición de oportunidades para toda una generación, hasta el peso muerto que implica mantener ociosos a los recursos humanos. ¿No es la incapacidad para garantizar que millones de jóvenes adquieran las habilidades necesarias para participar en la economía un problema tan grave para una sociedad como un elevado volumen de deuda pública?

En ningún otro sitio este reordenamiento de prioridades es más necesario que en la zona del euro. Sin embargo, extrañamente, es la Fed y no el BCE quien ha fijado una meta para el desempleo. La tasa de desempleo en EE. UU. ha disminuido hasta ubicarse cerca del 7,7 % y el déficit de la cuenta corriente se encuentra próximo a los $500 mil millones, mientras que el desempleo en la zona del euro ha alcanzado valores récord, cerca del 12 %, y la cuenta corriente muestra un superávit cercano a los $100 mil millones.

Si la meta del BCE para la inflación fuese del 3 %, en vez de un valor cercano pero inferior al 2 % y Alemania, poseedora del mayor superávit mundial de cuenta corriente, fomentara un crecimiento de los salarios del 6 % y tolerase una inflación del 4 % –que implicarían un moderado crecimiento de los salarios reales por encima del aumento esperado en la productividad– el proceso de ajuste en la zona del euro sería económica y políticamente menos costoso. De hecho, el cálculo de políticas en Europa del Norte subestima en gran medida las pérdidas económicas debido a los trastornos impuestos al Sur por la excesiva austeridad y la deflación salarial. Los elevados niveles de desempleo juvenil, los problemas de salud y la capacidad ociosa resultantes también tendrán un impacto sustancial sobre la demanda de importaciones al Norte.

Al contrario de lo que indica la sabiduría convencional, el mandato legal del BCE permitiría un reordenamiento tal de las prioridades, ya que, con referencia al BCE, el Tratado sobre el Funcionamiento de la Unión Europea establece que «El objetivo principal [énfasis añadido] del Sistema Europeo de Bancos Centrales [...] será mantener la estabilidad de los precios», y otra parte del tratado se ocupa de políticas económicas generales para la zona del euro y enfatiza el empleo. Esto no parecería impedir al BCE fijar un objetivo temporal complementario para el empleo en un momento de desafíos excepcionales.

Además, el BCE tiene autoridad para fijar metas de inflación para toda la zona del euro, y podría elevarlas durante dos o tres años, sin incumplir ningún tratado. El verdadero problema es la actual actitud política alemana. De alguna forma, el recuerdo de la hiperinflación de principios de la década de 1920 parece más atemorizante que aquel del desempleo masivo a principios de la década de 1930, aunque fue este último el impulsor del avance del nazismo. Tal vez las próximas elecciones alemanas permitan que fuerzas progresivas clarifiquen lo que está en juego para Alemania y Europa –de hecho, para todo el mundo.

En un contexto más global, nada de esto pretende minimizar los peligros de la inflación en plazos mayores. En la mayoría de los países y la mayor parte del tiempo la inflación debería mantenerse en valores muy reducidos, y los bancos centrales debieran anclar las expectativas inflacionarias con metas de largo plazo estables, aunque la alternativa de fijar metas para el PBI nominal merece ser considerada.

Además, la política monetaria no puede ser un sustituto de largo plazo para las reformas estructurales y los presupuestos sostenibles. Los períodos prolongados con tasas de interés reales nulas conllevan el peligro de crear burbujas de activos, asignar recursos incorrectamente, y generar efectos indeseados sobre la distribución del ingreso, como lo demuestra la historia reciente –incluso en EE. UU. y Japón.

Durante los próximos dos o tres años, sin embargo, y especialmente en Europa, la necesidad de desapalancar, los costos del desempleo generalizado y el riesgo de un colapso social hacen que la meta temporal anunciada por la Fed para el desempleo resulte muy deseable.

Traducción al español por Leopoldo Gurman.

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  1. CommentedDheeraj Akula

    Integration of low-cost Global Workforce and labor-saving technologies are factors that are here to stay. To ensure that young people acquire skills required to participate in global economy, we need to point their learning energy towards such sectors that are relatively immune to the above factors (e.g. Medical Research, Fundamental Scientific Research, etc). But such sectors are not yet big employers due to the short-term yield and low-risk inclination of the present post-recession capital markets. We need to nurture such sectors by providing alternate and long term capital through a sector-specific approach. Central Banks have to discover sector specific tools. Central Banks can no longer follow the same thought paradigms as in Early Industrialization Era were all industries/sectors were the same.

  2. CommentedJonathan Lam

    Gamesmith94134: Should Central Banks Target Employment?

    “All include price stability” is the best description and machination for Central Banks in dealing with currencies and investments interact with various economies and nations. Its priority is to enact policies to maintain harmony and balance to all sovereignties. It is all macro-economics.

    Ever since the 80’s, during the breakage of the deficits and hyperinflation, Central Bank has to carry the role of manipulator of the micro-economics that what the politicians failed to do since there was stricter rules on money supply and what the FED can do or how much money is allowed to be printed. Then, all rules are nullified after debt ceiling was created, so is the availability of the deficits and debts.

    At the time, America was the consumer of the world and dollar is reserve of all central bank. Since then, the FED shifted its isolated post to all politics and dissipated its uniqueness to maintain harmony and balance to all sovereignties. Just like our auto industry, Chevrolet ruled after Ford, Ford was crippled after the invasion of Hondas and Mercedes, again the BMW and Lexus rolled in and Toyota won the last tournament. Eventually, Chevrolet went bankrupt over its debts and outdated designs, and fell over the gas prices. Perhaps, it is not a very precise paradigm for FED or ECB; however, in term of the global finance, there is a displacement of market shares that the FED or ECB might overlook how the emerging nations took over and grew prosper; just like American auto industry missed its call.

    Mr. Bernanke is targeting the unemployment and Mr. Abe called to stop deflation. They both may understand now the competitiveness or market shares are making the call. Under performed interest rate kills infrastructure and development that rebuild its economy, and consequently unemployment and deflation signify the recession. We must develop the long term investment to heal the economy, and the twist or quantitative easing is just buying time. Without the long term investment from the foreigner now, we can just playing see saw on the economy. It is the job for the Central banks to set goal and policy to maintain the harmony and balance to all sovereignties and not to buy jobs with credits if we are certain that competitiveness and fairness in trade make a stronger currency policy and long term investment can offer consistency to growth.

    I truly believe correction is justified that Central Banks must do what they should do in macro-economic and let politicians deal with the domestic finance and set better rules on value and price structuring through a new recalculation on currencies and its shares. Monopoly or quantitative Easing intensifies all sovereignties; and the twist is only buy time or wasting time. We can really deleverage the process by let it runs on its natural course. So, let recession come to take off the tensions of the inequality of the domestic and nationals, let deflation rolls in, so foreign investment can fill the long term debts with a reasonable interest rate in return.

    Recently, now the banks reversed FED’s low rate mortgage rose from 2.8% to 3.37% last week. New built housing slowed down, and property taxes go up. How long will the hedge fund manager hold their loots from the defaulters? Is it delusion or Blooming industry? Even the retailer had tried their best cutting profit in promoting the blooming image; and the great Christmas sales went up only0.7%. These are not good signs for recovery, and I see bubble in real estate industry.

    Why targeting unemployment or inflation if we cannot improve on our deficit?

    May the Buddha bless you?

  3. Portrait of Pingfan Hong

    CommentedPingfan Hong

    A central bank can, and should, particularly in the current situation of crisis, set a target of the unemployment rate, but this does not mean excessive monetary easing is an effective policy to promote jobs creation directly. The main purpose of setting a numeric target of the unemployment rate is to prevent the central bank from tightening monetary policy prematurely. The effects of monetary policy on the unemployment rates are asymmetric: a premature and over tightening of monetary policy can curb the recovery of aggregate demand and thus impede the recovery of the employment, but monetary easing alone cannot effectively create jobs. It would be a mistake to believe there is a constant trade-off between inflation rate and the unemployment rate, as a view reflected in this article. A simple Phillips curve has never been proved to exist in any economy.

  4. CommentedShane Beck

    Unless the country is implicitly or explicitly protectionist, the central bank holding interest rates at zero will do little to stimulate jobs growth. Why? Because in a global economy, the cheap money will always follow the cheap labor costs in labor intensive sectors such as manufacturing. Global trade is always zero sum game in jobs even if the national GDP grows.

  5. CommentedDaniel Tanner

    within economy field or process how much weight the 'money' be ? Normally same money with different person or plan will cause distinct results ... They, the money spreader, really think 'money' is the whole reason over others, such as ...

  6. CommentedDanny Cooper

    Central banks should focus on how to make monetary policy more effective. The main problem at present is that the monetary transmission channel is too dependant on the lending decision of banks which renders monetary policy ineffective. A viable solution for central banking would be to bypass the commercial banks and conduct monetary policy directly with the public in a non debt based manner. For a more detailed explanation: internationalmonetary.wordpress.com

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