Saturday, November 1, 2014
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La errónea cura de austeridad

BERKELEY - El despilfarro fiscal no ha causado la crisis de la deuda soberana que envuelve a Europa, y la austeridad fiscal no la resolverá. Por el contrario, no ha hecho más que agravarla y ahora amenaza con derribar al euro y arrojar la economía global a otra caída en picada.

En 2007, España e Irlanda eran modelos de rectitud fiscal, con relaciones de deuda a PIB mucho más bajas que Alemania. A los inversores no les preocupaba el riesgo de impago de la deuda soberana de estos países, ni el desmesurado tamaño de la deuda soberana de Italia. De hecho, Italia mostraba la menor relación de déficit respecto al PIB de la eurozona, y el gobierno italiano no tenía ningún problema para refinanciar a atractivas tasas de interés. Hasta Grecia, a pesar de una competitividad que se iba erosionando rápidamente y una senda presupuestaria cada vez más insostenible, era capaz de atraer el capital que necesitaba.

Engañados por la convergencia de los rendimientos de los bonos tras el lanzamiento del euro, los inversores impulsaron un auge del crédito del sector privado de más de una década de duración en los países europeos periféricos menos desarrollados. No advirtieron las burbujas inmobiliarias en España e Irlanda, ni la deriva de Grecia hacia la insolvencia. Cuando el crecimiento se desaceleró fuertemente y los flujos de crédito se secaron tras la Gran Recesión, los ingresos presupuestarios se desplomaron, los gobiernos se vieron obligados a socializar los pasivos del sector privado, y aumentaron fuertemente el déficit fiscal y la deuda.

Con la excepción de Grecia, el deterioro de las finanzas públicas fue un síntoma de la crisis, no su causa. Más aún, era previsible: la historia muestra que el nivel real de deuda pública se eleva exponencialmente en las recesiones provocadas por crisis financieras.

Soslayando la evidencia, los líderes europeos, encabezados por Alemania, diagnosticaron erróneamente el problema como uno de despilfarro fiscal para el que la única cura era una dolorosa austeridad. Desde esta perspectiva, la reducción significativa y rápida de los déficits y la deuda pública es una condición previa para restablecer la credibilidad de los gobiernos y la confianza de los inversores, con lo que supuestamente se limitaría el contagio, se reducirían las tasas de interés y se reactivaría el crecimiento económico.

Hay además un aspecto de riesgo moral en el argumento de la austeridad: flexibilizar los términos de pago a los gobiernos derrochadores no hace más que estimular un comportamiento imprudente en el futuro; el perdón de los pecados hace que se siga pecando. Más aún, los acreedores virtuosos no tendrían por qué rescatar a los deudores irresponsables, sean privados o públicos. Desde esta perspectiva, la austeridad es la penitencia necesaria y justa para países réprobos como Grecia, España e Italia.

Pero la austeridad no está funcionando; de hecho, es contraproducente. En el corto y mediano plazo, la consolidación fiscal -ya sea en forma de reducción del gasto público o aumento de los ingresos- genera menores niveles de producción y empleo, lo que significa una más baja recaudación de impuestos, el aumento del déficit y la elevación de la deuda en relación con el PIB. Los inversores inteligentes, al igual que los votantes frustrados, reconocen que el bajo crecimiento y el alto desempleo en realidad profundizan el déficit y la deuda en el corto plazo. Es por eso que, después de más de dos años, las tasas de interés están aumentando en lugar de bajar en los países aplastados por las onerosas medidas de austeridad.

De hecho, no existe una relación simple entre la magnitud del déficit o la deuda de un gobierno  y la tasa de interés que debe pagar. Los bonos del gobierno británico hoy ofrecen tasas de interés significativamente más bajas que las de Francia, Italia o España, a pesar de que la posición fiscal del Reino Unido es mucho peor.

Grecia está atrapada en la clásica trampa de la deuda, ya que las tasas de interés sobre su deuda pública se han disparado más allá de su tasa de crecimiento (y por un margen considerable), mientras que España se debate en la cuerda floja. La austeridad en Europa ha confirmado la advertencia del Fondo Monetario Internacional de que la exageración de la consolidación fiscal debilita la actividad económica, socava la confianza del mercado y disminuye el apoyo popular a los ajustes.

En el largo plazo, muchos países de la eurozona -incluida Alemania- deberán recurrir a la consolidación fiscal para estabilizar y reducir sus relaciones de deuda a PIB. Pero el proceso debe ser gradual e intensificarse solamente después de que las economías europeas hayan vuelto a una senda de crecimiento sostenible.

Asimismo, en la mayoría de las economías europeas es necesario aplicar reformas estructurales para reforzar la competitividad e impulsar el potencial de crecimiento. Pero toman su tiempo: la canciller alemana Angela Merkel parece haber olvidado que para que la antigua Alemania del Este  pudiera llegar a ser competitiva con el resto del país fueron necesarios más de una década y aproximadamente € 2 billones (2,5 billones de dólares) en subsidios.

El primer ministro italiano Mario Monti y el presidente francés François Hollande tienen razón: Europa necesita políticas audaces y coordinadas para promover el crecimiento, junto con reformas estructurales de mercado que fomenten la competencia, y que se reduzcan las metas fiscales hasta que la producción y el empleo se recuperen.

Pero, ¿cómo financiar iniciativas de crecimiento nuevas e importantes? La realidad es que el resto de Europa no puede hacerlo sin Alemania, que sigue muy apegada a la cura de austeridad.

Con un modesto déficit fiscal, costes del crédito históricamente bajos y un enorme superávit de cuenta corriente, Alemania tiene la capacidad financiera para lanzar un estímulo importante. Sin embargo, no ve ninguna necesidad de estimular su propia economía y está dispuesta a considerar solo medidas modestas para la eurozona, como el capital adicional para el Banco Europeo de Inversiones, un pequeño programa piloto de "bonos de proyectos" de la Unión Europea para la inversión en infraestructura, y un despliegue más rápido de los fondos estructurales comunitarios no utilizados. Se niega incluso a permitir que el gasto en proyectos de infraestructura de alta prioridad quede exento de los poco realistas objetivos de déficit fijados por el nuevo "pacto fiscal" de la UE.

A pesar de las súplicas del FMI y la OCDE, Alemania también sigue oponiéndose implacablemente a los eurobonos, que podrían aliviar las restricciones de financiación de otros miembros de la eurozona y reforzar los recursos del Mecanismo Europeo de Estabilidad, que actualmente no es un muro creíble frente a una potencial corrida sobre la deuda soberana italiana o española, o sobre los bancos europeos que la poseen. De hecho, la profundización de la crisis bancaria, con la huida de depósitos de la periferia de la eurozona, limita todavía más las perspectivas de crecimiento de Europa.

Probablemente ya sea demasiado tarde para salvar a Grecia. Sin embargo, un giro hacia políticas de crecimiento, con el apoyo de la flexibilización de los objetivos de déficit y la emisión de eurobonos, es esencial para evitar que Europa termine cayendo en una larga recesión, estabilizar los mercados financieros europeos y prevenir otro serio trastorno en los mercados de capitales globales.

Traducido del inglés por David Meléndez Tormen

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  1. CommentedRoss Clem

    The ability of government to repay its debt determines the interest rate on its debt. Government must increase its income by increasing revenue based upon the growth of the private sector; or it must reduce the cost of government.


  2. Commentedjracforr jracforr

    The first sentence of this article stated that fiscal recklessness was not the cause of the debt crisis and it gave examples of the well managed !!?? Spanish and Irish governments. By the third paragraph it gave blatant examples of fiscal recklessness taking place in these countries, which created the the real-estate bubble.
    The governments of these countries derived tax revenues from these speculative investments done by the private sector and were conveniently blind to the
    looming danger they posed .
    The " governments were forced to socialize private-sector liabilities " when the speculative boom collapsed.
    " From this perspective austerity is the necessary and just penance for reprobates like Greece ,Spain and Italy'
    While this approach maybe morally correct it is economically suicidal as the article makes clear, so some burden sharing is inevitable.

  3. CommentedJephtah Lorch

    I beg to differ with Ms Tyson on the basics of the European (and not only) fiscal problem.

    The term 'growth' is used far to easily. Growth depends on household consumption, what is manufactures, shipped, serviced, etc. Yet, household spending is shrinking and has been doing so for many years. This is especially true in Europe where the population is getting older, birth rates are under 1.8 pointing at an inevitable future shrink, many immigrants are net expenses and, very important, a massive shift of jobs to SE Asia took place.

    I fail to understand how investments in infrastructure will provide more future jobs: people lack financial resources to use such infrastructure, it creates only short term government spending (serving very specific sectors), boosts profits of infrastructure contractors and return some of the government's funds as taxes. This will not create long term increase of all households income and respective cosumerism that fuels growth.

    Issuing EURO Bonds is another laundered way to increase public debt. Public debt is huge as is, especially when compared to long term earning potential in shrinking populations and economies. These will affect GDP's mostly due to internal cash transfer 'inside the family', rather than from real manufacturing, production and exports.

    Economists, who don't want to be carriers of bad news, need to face the fact that this balloon has inflated to its limits much like Japans 1990s' real-estate crash which froze the economy for over a decade. A new order will come to life and should be put in place. It should avoid repeating the errors that brought us to where we are. It should consider the realistic posibilty that economies will shrink, standard of living will be reduced and that globalization shifted riches from west to east.

  4. CommentedTh Hsu

    There seems to be an interesting gap between the underlying issues and proposed cures.

    Spain's growth was built on an unsustainable increase in real estate "value". Italy and France's economy are overloaded with regulations and a costly public service. Greece simply cheated it's neighbours throughout years. And Germany was happy too to increase debt beyond agreed levels when needed. So where is the solidarity aspect which has been so oft brought up by the EU leaders? It seems that in this UNION, everyone has been (and will be) maximizing their local interests.

    If this is the underlying problem, it is hard to believe that neither austerity nor the growth "concept" will be a sustainable solution.

    This crisis is an example to the thesis that in the real world, fiscal and monetary union are two parts of the same coin. Pull them apart and ...

  5. CommentedHelmut Kirchner

    Just some info from ITALY

    Nowadays it is usual to say that austerity is the wrong cure that worse the disease. For what I see in Italy I do not see any "austerity". This word, long time ago, means spending more wisely and do more with less.

    What I see in Italy is the same level and the same low quality of public spending but a new and extreme, I repeat extreme fiscal pressure.

    So there is no way to recover! In fact Italy is already in a depression even if no one dime of public spending has been reduced.

    Sorry, but the Germans are right.



  6. CommentedJames Edwards

    In response to Mark Pitts

    While it is true that most of these countries are in need of reform on a range of issues however when you get into the issue of politics, the tendency to skirt responsibility is magnified by the desire to win and pin blame on the other side.

    You ignored the cause of the problem in the first place and that problem stems from issuance of easy credit to finance whatever the wants are which Ms. Tyson addressed here and that has been going on since the late 1980s until the bubble popped in 2007. Many of the banks and Wall Street were eager to do it because it offers them opportunities to make money and securitization provided the avenue to generate all kinds of variable products never mind the risk because it is someone else's problem to solve hence why many governments bailout their financial institutions because letting it fail will cause a bigger problem. What I don't see is the needed reforms the banks should be imposing on itself to correct the defect they created in the first place. Just like Ms Tyson stated: the deterioration was predictable.

    I can understand Germany's view that needed reforms are needed however the EU consist of rich and poor nations, just like what we have in the US but on a different level however the each of the countries are wedded to the Euro and they can not do anything beyond making painful adjustment which is why Merkel's party lost two state elections and Mr. Hollande's victory caused her of modify her stance just to keep the Euro intact. Germany's solution sounds like a one size fits when it is several things going at the same time.

    You state it is a recession when it is really a Depression caused by the financial crisis and even model countries needs a bailout unless they enacted reform to prevent from happening in years prior to 2007.

  7. CommentedMark Pitts

    In rebuttal to Ms. Tyson’s argument, one only needs to reiterate many of the points already made by the Germans. For example:

    1) The issuance of Eurobonds relieves other nations of the need to make painful and unpopular reforms. Eurobonds mean reforms will not be made, interest rates will once again be equalized in the EU, and excessive borrowing in the peripheral countries will resume.

    2) Debtor countries already receive substantial aid or have access to it, but still resist implementing reforms that will lead to growth and competitiveness.

    3) Mr. Hollande, the newest voice for growth and reforms, has pledged to lower the French retirement age back to 60. That will make French public finances worse and add nothing to GDP or competiveness. These are the kind of “reforms” the Germans are worried about.

    4) Ms. Tyson states that Spain and Ireland were models of fiscal rectitude before the recession. She then points out, “The reality is that the rest of Europe cannot succeed in restoring growth without Germany.” There is an obvious contradiction here. Model countries do not require bailouts from other countries when recessions hit.

    To understand the German point of view, Americans need only convert the numbers involved to an equivalent in the US economy. For example, it has been estimated that the cost of bailing Spain’s banks and governmental units will cost around $350B. Would Americans be willing to bail out Mexico at a cost of $1.25 trillion, knowing that other countries in the region would soon line up for their bailouts as well?

    Finally, it is unfair to discredit the German position by equating it to moral or religious vengeance. As a result of their economic history, Germans may have different beliefs about the likely outcomes of certain policies than others do. However, there are many mainstream economists who question the simplistic Keynesian solution as well.

  8. CommentedZsolt Hermann

    The suggestions from the article sound logical.
    One question though: where would further growth come from?
    When will we become brave enough to face the facts that our present constant quantitative growth economic model, that is built on overproducing and over consuming excessive, unnecessary products, buying them beyond means requiring more and more credit, has exhausted itself due to multiple converging factors and this is why we are in a crisis, or more precisely system failure?
    Until we are ready to open up the root cause of the disease we cannot even hope for a cure.

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