European Observer
La neurótica invasión de Rusia
Dominique Moisi
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PARÍS – En el mismo momento que China obtenía una “medalla de oro” diplomática por el éxito de su ceremonia de apertura en Beijing, Rusia se ganaba una "tarjeta roja" por la violencia extrema y desproporcionada de su intervención militar en Georgia. Mientras China desea desunir e impresionar al mundo por la cantidad de sus medallas olímpicas, Rusia desea impresionar al mundo demostrando su superioridad militar. El poder blanco de China frente al poder duro de Rusia: las opciones de cada uno de estos países refleja sus muy diferentes niveles de confianza en si mismos.
Puede que China juegue a hacerse la víctima frente a Occidente, pero sus líderes saben que su país está de regreso en el escenario mundial a un nivel que juzgan apropiado y legítimo. Por supuesto, en el ámbito interno los líderes chinos carecen de confianza y se comportan ante sus ciudadanos en consecuencia. Aún así, China da pasos minúsculos hacia adelante, mientras Rusia retrocede de a gigantescas zancadas.
Desde hace ya varios años Georgia y Rusia han jugado con fuego, y la guerra en el Cáucaso parecía condenada a ocurrir tarde o temprano. Cada lado esperaba una movida en falso del otro para entrar al ruedo.
Es más que probable que el joven e impulsivo Presidente georgiano Mikhail Saakashvili cayera en la trampa que ayudó a crear. Quería demostrar a sus socios occidentales que Georgia necesitaba la protección de la OTAN contra Rusia, y que por tanto su ingreso a esa organización era urgente.
Independientemente de que algunos en los Estados Unidos azuzaron a Saakashvili, no esperaba -pero debió haberlo hecho- la alta intensidad de la reacción rusa. Ahora es más claro que nunca que Vladimir Putin sigue manejando las riendas del poder. La oportunidad que le ofreció Saakashvili para mostrar al mundo que Rusia ya no seguiría siendo víctima de humillaciones era demasiado tentadora.
Bien consciente del surgimiento de Rusia como creciente superpotencia energética, del relativo debilitamiento de la influencia y la determinación de los Estados Unidos, de las profundas divisiones en Europa entre pro-rusos (como Alemania y, más todavía, Italia) y anti-rusos (principalmente de los miembros más recientes de la UE en Europa del Este) y la parálisis de las Naciones Unidas debido al poder de veto de Rusia, el Kremlin está enviando un mensaje claro al mundo: "se acabó la época en que hacíamos concesiones". Para el Kremlin, sólo si Georgia no se unía a la OTAN era posible que Osetia del Sur y Abjasia siguieran bajo soberanía georgiana formal.
Sin embargo, Rusia, al igual que Saakashvili, está jugando con fuego: su estrategia de estimular a las fuerzas separatistas en las dos provincias georgianas pude inflamar las tendencias separatistas en otras partes de la Federación Rusa (¿recuerdan Chechenia?). Más aún, Rusia se está aislando innecesariamente del resto del mundo.
Sobre todo, esta crisis confirma la nueva jerarquía de potencias que hoy existe en el mundo. En este nuevo mundo, China y Rusia están de regreso y Estados Unidos, aunque sigue en lo alto, está en declive. En cuanto a Europa, si bien la Unión Europea sirve de mediación, al hacerlo también demuestra los límites de su influencia.
La UE es verdaderamente “convincente” sólo cuando puede usar el poder seductor de una posible incorporación a la Unión. Sin embargo, Rusia no está interesada en unirse, al menos no en los términos que exige Europa. Los rusos están bien conscientes de que los estadounidenses quieren su ayuda en el Oriente Próximo; en otros temas, escuchan a Europa y a Estados Unidos con una actitud que oscila entre la indiferencia y la brutalidad.
En el Cáucaso todos están perdiendo, sobre todo los civiles que han perdido sus vidas u hogares. En cuanto al gobierno georgiano, ha demostrado su inmadurez, cuando no su irresponsabilidad. Después de todo, un cordero no provoca a un oso. Pero Rusia también ha dañado innecesariamente su imagen internacional. El Kremlin no necesitaba una demostración así de fuerza y brutalidad sin límites para demostrar lo que deseaba. En comparación, China luce ahora como un socio respetable.
En cuanto a Occidente, se enfrenta a un dilema. ¿Puede recompensar a los georgianos por la irresponsabilidad de sus líderes al apresurar la entrada del país a la OTAN? Por otra parte, puede permitirse dar a Rusia el derecho de facto a controlar, directa o indirectamente, a países como Georgia hoy y Ucrania mañana?
La actual crisis en el Cáucaso no marca el regreso de la Guerra Fría, no es probable que marque el comienzo de una guerra abierta entre Rusia y Occidente; más sencillamente, es el regreso del imperialismo tradicional que el Imperio Ruso practicaba hace más de un siglo.
Con la excepción de la situación del Tíbet, China es un imperio con un status quo satisfecho y confiado. A diferencia de ella, Rusia es una potencia imperialista revisionista, cuya falta de confianza en si misma está de vuelta para inquietar al resto del mundo.
Dominique Moisi, fundador y asesor senior del Ifri (Instituto Francés de Relaciones Internacionales), actualmente es catedrático en el Colegio de Europa en Natolin, Varsovia.
Copyright: Project Syndicate, 2008.
www.project-syndicate.org
Traducido del inglés por David Meléndez Tormen
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laurentsj 09:12 31 Aug 08
@ SergeKli ,
Well said,
Thank you !


SergeKli 02:20 29 Aug 08
It is a very disturbing development when supposedly brightest minds out there who shape the mentallity of the modern Europe resort to such meaningless, pointless and abstract expressions of their flawed views of world affairs. The flow of thoughts presents a chaotic picture of Paris metro in a rush hour.
There were at most only two solid ideas mentioned in the article - the rest was a literary exercise in fashionable speech. Red card, gold medal, good, bad - who really cares what kind of associations one guy can make?
Putin is in charge - so what?! Most Russians want him to be in charge - otherwise the country would have slid into the hands of oligarchs or American oil magnates, completely disintegrated or reached unimaginable to average Russians poverty. Above all he was almost anonymously voted for in the Parliament. People are proud to have such a leader, even if the mockery of the Prisidency is being made. The will of the whole country is behind his will. Simply state that Russians are a bunch of bear cubs who are afraid to see that political injustices that are taking place across the globe under the US initiative will slip into the territory of the Russian Federation.
And above all will there be at least one prominent figure who can speak out loud of the idiocy of Europe's support of American invasion of Iraq - the most powerful millitary nation of the world was afraid of the ghost of Saddam, unlawful break up of Serbia, and in this context of Saakashvilli's full scale millitary operation to "install constitutional order" in a sleeping little town that left tens of thousands of civilians misplaced and a couple of thousands dead? Has it occurred to anyone that we have witnessed too many disproportional outbursts of power lately? Or is it just the question of reducing the bear to a goat? How could Russia damage its international image is beyond my grasp! Maybe, the international community stopped playing by the international rules and started blaming honest players for following the doctrine of "mutual respect"? Come on, people, get real. Your absurdity stinks volumes.