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El bello espejismo

BUENOS AIRES – Los ojos del mundo, y especialmente los de Sudamérica, estarán puestos en Brasil durante el campeonato mundial de fútbol, del que este país será anfitrión entre junio y julio. Varias semanas antes del torneo, los periódicos comenzaron a llenarse de noticias de fútbol, y no solamente en las páginas deportivas. Los publicistas adoran el mundial; las empresas modifican sus líneas de producción para aprovechar las oportunidades que genera; los políticos posponen para después de la final toda reunión que no sea esencial.

Pronto la atracción magnética del fútbol arrastrará a aficionados de todo el mundo a intrincadas discusiones acerca de la validez de un gol, las faltas intencionales y las oportunidades de ataque que fueron desaprovechadas. Debates que serán especialmente acalorados en los tres países sudamericanos donde el fútbol genera más pasiones (Brasil, Argentina y Uruguay), para cuyos habitantes un triunfo en el campo de juego es mucho más que una simple proeza deportiva.