Monday, September 1, 2014
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El descaro de la zona del euro y el FMI

LONDRES – Las autoridades y los políticos de la zona del euro no abrigan dudas: han hecho lo que debían para apoyar a los miembros de la unión monetaria que tienen problemas aumentando el tamaño de su fondo de rescate, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEE). Ahora es el momento de que el resto del mundo –es decir, el Fondo Monetario Internacional– se ofrezca a poner fondos suplementarios en la mesa y los ministros europeos de Hacienda así lo están proponiendo en las reuniones del FMI y del Banco Mundial en Washington.

Dicho de otro modo, los funcionarios europeos dan por sentado que el FMI debe apoyar a la zona del euro, como si el resto del mundo estuviera obligado a hacerlo. En realidad, aun cuando los gobiernos de la zona del euro pudieran acordar un aumento mucho mayor del tamaño del FMI, hay razones poderosas para que éste se abstenga de ofrecer apoyo suplementario alguno.

Los dirigentes de Europa no acaban de decidirse sobre si la zona del euro es una federación semejante a los Estados Unidos o un grupo de Estados independientes. Con frecuencia comparan la zona del euro favorablemente con otros países desarrollados.

Sostienen que los miembros de la zona del euro en conjunto tienen un déficit presupuestario inferior a los de los EE.UU. y del Reino Unido y un nivel de deuda pública similar. Como la zona del euro en conjunto cuenta, a diferencia de los EE.UU. y del Reino Unido, con un superávit por cuenta corriente (vive, como gustan de decir las autoridades, “con los medios de que dispone”), expresan un considerable orgullo por el papel en aumento que desempeña el euro como moneda internacional de reserva y deciden hacer lo que haga falta para defender la integridad de su unión monetaria.

Y, sin embargo, las mismas autoridades creen que el resto del mundo debe rescatar a la zona del euro. Cuando les viene bien, el euro ya no es la divisa de una economía muy lograda e integrada, sino una divisa compartida por un conjunto países cargados de deuda soberana y de países acreedores, por lo que el FMI tiene el deber de apoyar a los miembros deudores.

Se trata de una posición rara, por no decir algo peor. Imaginemos que el gobierno federal de los EE.UU. llegara a la conclusión de que ya no quería apoyar a Misisipí y solicitara apoyo al FMI para ese pobre estado sureño. El resto del mundo, encabezado por los gobiernos de la zona del euro, le darían la espalda y con razón. Asimismo, no se espera que el FMI ayude a la India, cuyo PIB por habitante es menos de la décima parte del de la zona del euro, a financiar sus estados sumidos en la pobreza de Bihar y Uttar Pradesh.

La zona del euro quiere tener todas las ventajas. Sus deudores y acreedores son, todos ellos, miembros de la misma y rica unión monetaria, cuyo superávit por cuenta corriente con el resto del mundo significa que es un exportador neto de capital (es decir, que los ahorros internos superan a la inversión interna). Además, la estrategia de la zona del euro para abordar la crisis depende implícitamente de un superávit en aumento: los Estados miembros que tienen déficits por cuenta corriente están sometidos a presiones para que los eliminen, pero los países acreedores no afrontan presión alguna para que reduzcan sus superávits. De modo, que una región que está aplicando esencialmente una estrategia mercantilista quiere ahora que el resto del mundo la financie.

Muchos dirigentes europeos creen que el resto del mundo debe un rescate a la zona del euro, porque la unión monetaria es una simple espectadora inocente. Pese a que la zona del euro está bien gestionada y es mucho más estable que otras economías, los mercados (es decir, “los especuladores”) están imposibilitando a aquellos de sus miembros que tienen problemas la consecución de los ajustes necesarios. Así, pues, la zona del euro merece protección de las fuerzas internacionales que están decididas a destruirla.

Esa lógica pone de relieve el meollo del problema: la zona del euro está institucionalmente incompleta y sus autoridades siguen reprochando a los inversores que así se lo señalen. En toda unión monetaria hay unas regiones acreedoras y otras deudoras. Así como las regiones acreedoras de otras uniones monetarias del mundo tienen el deber (con el que cumplen de diversas formas) de apoyar a las deudoras, así también corresponde a las regiones acreedoras de la zona del euro respaldar la solvencia de las deudoras. Para ello, es necesario que se comparta la deuda, que haya transferencias entre Estados miembros y, naturalmente, que existan instituciones federales que legitimen todo eso.

Una segunda razón que dan las autoridades de la zona del euro para justificar su solicitud de más apoyo por parte del FMI es fundamentalmente una forma de chantaje: las consecuencias mundiales de otra crisis de la zona del euro serían tan graves, que el FMI no tiene otra opción que la de hacer lo que pueda para evitarla. Países mucho más pobres y los habitualmente criticados por las autoridades de la zona del euro por su endeudamiento (como, por ejemplo, los EE.UU. y el Reino Unido) deben prestar apoyo a un acreedor adinerado para impedir que inflija un daño incalculable a la economía mundial, lo que equivale a imponer al resto del mundo algo que éste no puede rechazar.

El resto del mundo no tiene la responsabilidad moral de apoyar a la zona del euro y debería resistirse a los intentos por parte de los dirigentes europeos de obtener mediante extorsión ese apoyo, lo que equivaldría a un apoyo encubierto a sus países acreedores. Sería una utilización injustificada de los recursos del FMI y confirmaría aún más la sospecha por parte de las economías en ascenso del mundo de que el FMI está al servicio de los intereses occidentales.

El FMI debe limitarse a apoyar a los países con problemas temporales de financiación exterior; una región acreedora rica que se niega a abordar sus contradicciones institucionales no lo merece. Si los gobiernos de la zona del euro no están dispuestos a crear las instituciones federales necesarias para estabilizar la zona del euro, deben reunir un fondo de rescate lo suficientemente grande por sí solos o reconocer que la moneda única es inviable en su forma actual.

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  1. CommentedJonathan Lam

    Eurozone Chutzph and the IMF

    “Eurozone members as a whole, they argue, have a lower budget deficit than the US and the United Kingdom, and a similar level of public debt. Unlike the US and the UK, the eurozone in aggregate is running a current-account surplus (it is, as policymakers like to say, living “within its means”). And they express considerable pride in the euro’s growing role as an international reserve currency, as well as resolve to do whatever it takes to defend the currency union’s integrity.”
    I would agree on the scheme of integrity for the Euro currency union, or it lives ‘within its means’. Then, what went wrong with growth or the future of it? If it is running on 1-2% growth and 20% unemployment in general; perhaps, Mr. Simon Tilford gave a good reason the IMF is not involved in helping India even though its Stricken states of Bihar and Uttar Pradesh is making less than a tenth of the eurozone levels. It is a good point that EU should not drag IMF into assistance of its rescue fund, the European Stability Mechanism (ESM) establishing its the bi-system of rescue fund; I am glad that the other input $430 billion and Japan’s $600 billion pledge. That made a 2 trillion gift to EU. However I would stress the issues of liquidity, solvency, sustainability and competitiveness to the recues of the Southern States like PIIGS, Does it sound much like too big to fall? Or, Do the Southern States really live within its means?

    For much the rescue begins, these rescue funds would help eliminate the debts in the second round of restructuring of the debts. Then, the funds from the Twist would turn into credit and shift into the system like the hot cash; the coming inflation and the exchange rate upgrade would escalate based on the structured inflation from the emerging nations with their upgraded labor cost and transportation cost may strangle the growth of the Southern States more since the budget cut or austerity programs. Eventually, the relief of the write-off some believe the economy would reverse would bring on the stagflation and volatile currency exchange rate when the debt/credit sovereignty accountable is turned over to the credit over to the commercial bank. The days of the global stagflation is not far, and the timing for the 2014 in changing the interest rate to the major central banks or commercial banks may not be equipped sufficiently to void the stagflation after it has stalled off years for the ECB and FED.

    “That would be an unjustified use of IMF resources, and would further confirm the suspicion among the world's emerging economies that the IMF is in thrall to Western interests………..If eurozone governments are unwilling to build the federal institutions needed to stabilize the eurozone, they should either assemble a big enough rescue fund themselves, or accept that the single currency is unworkable in its current form.”
    I still think IMF should not taking the post of insurer like ECB in monitoring the sovereignty debt if its major task is aiding the monetary settlements of the exchange and retribution of the financial, and stabilizing the global monetary finance. By time when stagflation hits or the federation of EU fails, IMF will become the one of the balls being juggled under Ms Largard. It is questionable if IMF is really in thrall to western interest when the changes of the currency exchange must under a new reconstruction. After which, economical growth G20 proposed may not be optimistic as it shows, since the core of inflation had been modified by the merging nation to the restructuring inflation through the hyper labor cost and transportation pricing. The hell break loose as the Piigs run off the fence, when they realize in open competitions, there is less tolerance in sustainability, liquidity, affordability and competitiveness; and resilience comes from social and political if the balance of the financial and development is off.
    The alternative in use another entity like the World Bank or Development Bank to keep the task and responsibility of the insurer under the guidance of the United Nations rather than 54% control of the world Bank by the ECB/FED. Does anyone smell monopoly around here or there? Finally, I stress on the questionable role of the rescue fund in IMF is in thrall of Western interest.
    “The exuberant fertility of the universal will. “ by Friedrich Nietzsche . German philosopher. The Birth of Tragedy (1872).

    May the Buddha bless you?

  2. CommentedZsolt Hermann

    I fully agree with the writer's opinion about the European attitude.
    As the writer says they wanted to get the best of both worlds.
    They set up a superficial fiscal, economical collaboration in order to compete on the financial/economical markets with the US and the Asian countries, but they did not want to create a sound basis for it by building a fully integral structure with full socio-economic integration on a supra-national platform, which is understandable since that is a much more complicated, and sensitive political question.
    Now as the luck of the adventure has run out and the global economy started collapsing, the make up is coming off and it does not mater how stubbornly they try the different virtual, cosmetic financial adjustments, the structure is falling since it has no foundation.
    This is a very important lesson for the whole global world, in our new interconnected, interdependent global network we will have no possibility to solve any of our problems unless we swallow the bitter pill, take on the political, social challenge, and move away from our populist fragmented, polarized, nationalistic worldview and start building a mutually responsible, truly global human structure that can adapt us to the conditions we exist in.

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