Saturday, November 22, 2014
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Tres interrogantes al este de Europa

WASHINGTON, DC - Hoy el edificio del proyecto europeo está temblando. Por supuesto, estoy seguro de que la eurozona superará la actual crisis de deuda soberana y que de ella saldrá una Europa más integrada y eficaz. Pero, para llegar a esa mejor Europa, no sólo debe resolverse la crisis de la deuda soberana; será necesario sentar bases más sólidas en las relaciones con tres importantes países que se encuentran al este: Turquía, Rusia y Ucrania.

En mi país, fui parte de la generación que vivió la transición de la dictadura a la democracia hace cuatro décadas. Para nosotros, la Unión Europea era un sueño. De hecho, solíamos citar a Ortega y Gasset: "Si España es el problema, Europa es la solución".

Sigo creyendo muy profundamente que Europa es la solución, sobre todo para las sociedades que necesitan profundizar -si no establecer- una tradición democrática. Reforzar las relaciones entre Europa y Turquía, Rusia y Ucrania puede ofrecerles muchos de los mismos beneficios que en España siempre hemos asociado con Europa.

Turquía es, por supuesto, ya un candidato a ser parte de la UE, pero las negociaciones de ingreso avanzan muy lentamente, lo que es estratégicamente desaconsejable debido a que su gran autoridad en Oriente Próximo es de vital importancia para Europa (y, probablemente, mayor que la suya). Desde Siria a todos los países de la Primavera árabe, la influencia de Turquía es muy importante y una mayor cooperación con la UE no puede sino resultar beneficiosa.

La UE ha creado un canal de comunicación con Turquía sobre asuntos políticos. Sin embargo, no ha hecho posible una solución definitiva para la relación. Mi ferviente esperanza es que se convierta en miembro de la UE, porque un país musulmán, democrático y mayoritariamente joven podría fortalecer la Unión en aspectos fundamentales.

El debate en torno a la adhesión de Turquía se volverá más agitado en la segunda mitad de este año, cuando Chipre asuma la presidencia rotativa de la UE. Para ser francos, Turquía no va a reconocer a la Chipre dividida de hoy como el único representante de esa isla. Para complicar más las cosas, se ha descubierto petróleo cerca de la costa chipriota. Cualquiera que tenga planes de perforar en esa área se verá inmerso en una complicada disputa marítima en que Chipre alegará que las reservas se encuentran dentro de sus aguas territoriales, mientras que Turquía replicará que Chipre no posee aguas territoriales, porque Chipre, al menos para los turcos, no existe.

Rusia se ha convertido en un tipo diferente de complicación para Europa. Puede que Vladimir Putin, que ha regresado a la presidencia, sea el mismo que antes, pero Rusia ha cambiado. La reciente ola de protestas en Moscú y en todo el país ha puesto de manifiesto los límites de su poder. Creo que lo entiende, lo que es en sí un hecho importante para la diplomacia en el futuro.

En los próximos días, la formación del nuevo gobierno de Rusia revelará mucho sobre las relaciones de poder entre conservadores y liberales. En particular, están en juego miles de millones de dólares de propiedad pública, debido a un plan de privatización diseñado por el ex presidente Dimitri Medvedev.

En esto, la UE cuenta con un marco -la Asociación para la Modernización que negoció con Medvedev- que podría llegar a ser muy positivo. La adhesión de Rusia a la Organización Mundial de Comercio en 2011 también debería ayudar a asegurar que se atenga a las normas internacionales, como ocurrió con China cuando se unió a la OMC. La adhesión de Rusia al marco jurídico de la OMC tendría que comenzar a hacer que las relaciones económicas con ella se vuelvan mucho más estables y predecibles.

Con anterioridad, el ingreso de Rusia a la OMC había sido bloqueado por Georgia, que levantó su veto el año pasado después de una elegante hazaña diplomática, por la que se estableció un mecanismo de control fronterizo sin reconocer las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia como parte de Georgia ni como países independientes. Esta solución, si bien compleja, es un buen resultado para la región.

Dada la magnitud de los problemas actuales y la disfunción de Ucrania, puede que una solución elegante no esté a la mano ni sea suficiente. Ucrania, país con el que me he involucrado desde su independencia, ha sido una gran frustración para mí. Fui parte de las negociaciones que ayudaron a lograr una solución pacífica de la Revolución Naranja de 2004-2005. Pero las luchas internas subsiguientes entre los líderes de la revolución, Yulia Timoshenko y Viktor Yushchenko, fueron tan destructivas que Viktor Yanukovich, cuyos intentos de manipulación de las elecciones presidenciales de 2004 dieron origen a la revolución, hoy es presidente y Timoshenko se encuentra en la cárcel.

Para la UE, Ucrania sigue siendo un grave problema. Aún no se firma un acuerdo global de libre comercio y asociación con la Unión, debido a la encarcelación de Timoshenko y otros actores políticos. Afortunadamente, dada la atracción de la Unión ejerce para la mayor parte de los ucranianos, aún hay esperanzas de que un realismo sencillo convenza a Yanukovich y la elite gobernante del país a regresar a un camino que haga posible la firma del acuerdo.

El poder blando de Europa ha cambiado muchas cosas en muchos países en las últimas dos décadas, estimulando a gobernantes y ciudadanos a reformar sus economías y adoptar o reforzar los valores e instituciones de la democracia. Puede seguir haciéndolo en Turquía, Rusia y Ucrania o bien, por falta de atención e inacción, puede acabar perdiendo credibilidad, influencia y oportunidades económicas.

Traducido del inglés por David Meléndez Tormen

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    1. CommentedBakhtiyor Khujaev

      I might seem too much pessimistic but I do not see anything positive in joining of muslim Turkey to EU that is being under pressure of incomplete assimilation of non-european immigrant nations for the last, say, 25 yrs. And this is mostly a mentality issue, cultural issue which has nothing to do with so called, purely theoretical influence on Middle East of Turkey. Since the WW II I cannot remember any serious political activity of Turkey in internatinal arena (well, even then Turkey just told it would take Germany's side after the war began which was at least late).

      Secondly, I do not see any relationship between future diplomacy and Mr Putin's position on protests. Being honest we all should confess there has been nothing from Russia including its internal policy since the early 90's that could have influenced EU's position on Russia. Actually, the protests there are today are the result of total lack of that infuence.

      Thirdly, Ukraine that is still a serious problem for Mr Solana.

      I think there is one big underlying idea Mr Solana should feel cautious about - the principle of joining for mutual benefit does not work. Turkey, Ukraine, any other country simply joining to EU even in case of fulfilling all instructions would not enrich the Union. It is not becasue the countries are bad or economies are unbalanced. It is because joining does not work. Actually, there is only one or two at most economies being good enough within EU framework, the rest are either experiencing problems or practicing risk over the whole EU.

      There is no Europe if to say broader. There is the US with the rest of economies around the world being placed from time to time into stress corridor. Will the Europe emerge this time? Time will tell.

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